WoW Crónicas II – Una era de leyendas

11 años antes del portal oscuro

Talgath contemplo detenidamente las costumbres de los orcos. El demonio constató que las criaturas se caracterizaban por su increíble resistencia y, en algunos casos, sus inclinaciones violentas. Aunque Talgath espió a todos los orcos, dedicó más tiempo a los clanes de mayor poder e influencia, entre los que se encontraban los Grito de Guerra (Warsong), los Roca Negra (Blackrock), los Foso Sangrante (Bleeding Hollow), los Sombraluna (Shadowmoon), los Señor del Trueno (Thunderlord) y los Lobo Gélido (Frostwolf).

Grommash Grito Infernal

Grommash Grito Infernal

En las planicies de Nagrand, la inclemente enemistad con los ogros de Ogrópolis había convertido a los Warsong en nómadas terroríficos. Su cabecilla, un guerrero conocido como Grommash Grito Infernal (Hellscream), era famoso por su osadía; sus guerreros atacaban y hostigaban sin cesar a los ogros a pesar de verse superados ampliamente en número. Los veloces jinetes de lobo de los Hellscream asolaban las llanuras de Nagrand, arrasando asentamientos ogros con sus ataques relámpago. Hasta que un día, Grommash y sus orcos pusieron fin al dominio de Ogrópolis sobre la región; se anexionaron gran parte de la misma y expulsaron a los ogros de vuelta a su ciudad. Esta hazaña convirtió al cabecilla de los Warsong en una leyenda entre los clanes.

Ogrópolis

Ogrópolis

La derrota contra los Warsong fue solo la primera de las muchas desdichas de Ogrópolis. Durante generaciones, los ogros esclavizaron a los orcos, llegando incluso a enfrentar a los cautivos en combates a muerte por mero entretenimiento. Sin embargo, un esclavo conocido como Kargath sublevó a los esclavos de Ogrópolis. Tras arrancarse la mano para deshacerse de sus cadenas, Kargath retó a sus compañeros esclavos a seguir su ejemplo. Los que osaron imitarle se sumaron a Kargath en un brutal derramamiento de sangre ogra.

Mano Destrozada

Mano Destrozada

Kargath y sus esclavos liberados se establecieron en las Agujas de Arak, donde constituyeron un nuevo clan conocido como Mano Destrozada (Shattered Hand). Los largos años de esclavitud hicieron de ellos un pueblo desconfiado y amargado que solo conocía el dolor y el sufrimiento. Kargath y sus seguidores adoptaron sanguinarias tradiciones relacionadas con la automutilación y la escarificación; incluso acoplaban armas a sus miembros cercenados. De hecho, Kargath fue quien inició esa sangrienta práctica, por lo que se ganó el sobrenombre “Garrafilada (Bladefist)”.

Puño Negro

Puño Negro

El territorio del clan Shattered Hand limitaba al norte con Gorgrond, hogar de los Blackrock. Su líder, el cabecilla Puño Negro (Blackhand), suscitaba el respeto de los orcos del mundo entero. A pesar de su arrogancia y sus ansias de poder, se trataba de un líder carismático y muy diestro en combate. Sus poderosos soldados le seguían hasta el fin del mundo y más allá.

Gorgrond

Gorgrond

Los Blackrock disponían del ejército orco más grande, organizado, y mejor equipado del mundo. Además, los chamanes del clan empleaban su fuego elemental para moldear el mena Blackrock característico de Gorgrond. Las forjas de los Blackrock se mantenían encendidas día y noche, escupiendo armas y armaduras encantadas casi indestructibles.

Arakkoa

Arakkoa

Al igual que los Warsong, los Blackrock cruzaban sus armas a menudo con los ogros de la región. Sin embargo, para cuando Talgath se fijó en Blackhand y sus seguidores, los orcos ya habían aplastado a sus salvajes enemigos. La mayoría de los ogros huyeron aterrados de Gorgrond.

Botani

Botani

Los Bleeding Hollow eran muy distintos a los otros clanes. Estos supersticiosos orcos practicaban rituales oscuros en las profundidades de la Selva de Tanaan. En su territorio, los Bleeding Hollow tenían que lidiar con múltiples amenazas; los botani, los genosaurios, los ogros o incluso los arakkoa. El clan estuvo a punto de sucumbir ante estos enemigos, pero entonces un nuevo líder reclamó el poder: Kilrogg Mortojo (Deadeye).

Antes de convertirse en cabecilla, Kilrogg superó un rito de iniciación que le permitiría ver el futuro: se arrancó un ojo y pudo vislumbrar su propia muerte. El escalofriante ritual no inquietó en absoluto a Kilrogg. El cabecilla vivió toda su vida sin miedo, pues conocía el día exacto de su caída.

Kilrogg

Kilrogg

Kilrogg se hizo con el control del marchito clan Bleeding Hollow al asesinar a su padre. Bajo su liderazgo los orcos tomaron la jungla y erradicaron a sus viejos enemigos.

Talgath descubrió con asombro que no todos los clanes eran tan beligerantes. Los orcos Shadowmoon eran relativamente pacíficos. Se trataba de un pueblo espiritual que habitaba en el Valle Sombraluna y cuyas tradiciones los vinculaban a las prácticas chamánicas. Los chamanes del clan peregrinaban a menudo al Trono de los Elementos para comulgar con los espíritus elementales del mundo. Este clan también veneraba a sus ancestros orcos, a los que solía pedir consejo.

Ner'zhul

Ner’zhul

Los Shadowmoon estaban liderados por el sabio cabecilla Ner’zhul. Se trataba de un cabecilla respetado por todos los clanes, lo que constituía una verdadera rareza en la fragmentada sociedad orca. Ner’zhul ejercía como consejero de todos los chamanes y ayudaba a establecer y avivar tenues vínculos que unieran a los clanes.

Luego estaban los Frostwolf, a los que Talgath consideraba un verdadero enigma. El clan habitaba en un escarpado confín de Draenor conocido como Cresta Fuego Glacial. Aunque los Frostwolf eran guerreros excepcionales, no buscaban conquistar la tierra sino vivir en armonía con ella. El cabecilla Garad personificaba los nobles ideales familiares y comunales de los Frostwolf, pues creía firmemente que solo la colaboración y la solidaridad entre los orcos les permitirían sobrevivir al duro entorno.

Garad

Garad

Garad transmitió estos valores a sus tres hijos, pero no todos aceptaron sus enseñanzas. Los dos hijos menores, Ga’nar y Durotan, idolatraban a su padre y obedecían las antiguas tradiciones del clan. El hijo mayor, Fenris, era distinto. Fenris abandonó a los Frostwolf y se unió al clan rival, los Thunderlord. Al contrario que los Frostwolf, los Thunderlord valoraban el coraje y la osadía por encima de todas las cosas. A menudo, el clan se embarcaba en peligrosas campañas destinadas a exterminar poderosos gronns y magnarones. Bajo el estandarte de los Thunderlord, Fenris obtuvo el renombre que tanto ansiaba, llegando a convertirse con el tiempo en el líder del clan.

Durante unos meses, Talgath continuó observando a los clanes, especialmente a los que habitaban en la Cresta Fuego Glacial, pues la tensión que los enfrentaba a los ogros de Aguja del Filo (Bladespire) estaba a punto de explotar. El demonio quería comprobar hasta dónde estaban dispuestos a llegar los orcos para vivir en paz.

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