WoW Crónicas II – Oshu’gun: la Montaña de los Espíritus

Los cadáveres de los naaru atrapados en los restos cristalinos de la Generar también afectaron a la sociedad de los orcos. Del mismo modo que los restos de D’ore atraían las almas de los draenei caídos, K’ure empezó a atraer las almas de los orcos muertos. Cuando los clanes descubrieron el fenómeno, los chamanes peregrinaron a la montaña de cristal, bautizada en orco como Oshu’gun para hablar con sus ancestros.

La energía de la Luz que permeaba la Genedar embebía a algunos de estos espíritus orcos, otorgándoles una sapiencia mayor de la que mostraron en vida. Los consejos de estos ancestros denotaban una inmensa sabiduría, y los clanes que obedecían los designios de los espíritus solían ser recompensados.

Genedar cayendo sobre Nagrand

Genedar cayendo sobre Nagrand

Sin embargo, este fenómeno inquietaba a los draenei. Aunque los restos de D’ore continuaban emitiendo energía del Vacío, ya solo quedaba una pequeña parte del cuerpo original del naaru. Sin embargo, K’ure estaba intacto, y el poder oscuro que manaba de él parecía muy poderoso. Los draenei desconocían los efectos a largo plazo de esta situación para el mundo de los orcos. Además, las misiones encubiertas de los Sha’tari para estudiar la Genedar fueron infructuosas.

Cualquier opción podía conducir al desastre. Si los orcos perdían el contacto con sus ancestros, irían a la guerra, pero si K’ure caía de repente en el Vacío se producirían horrores inimaginables. Al final, los draenei no hicieron nada.

Sin embargo, tal y como temían, las energías del Vacío de K’ure afectaron perniciosamente a los orcos. Cuando los draenei se estrellaron en Draenor, una pequeña sociedad de orcos que habitaba bajo Nagrand presenció su llegada. Se trataba de un grupo de exiliados expulsados de sus clanes tras contactar con la energía del Vacío en sus ritos de iniciación chamánicos y perder la cordura. Durante generaciones, estos exiliados se agruparon en las cavernas subterráneas de Nagrand, todos con una calavera blanca tatuada en el rostro que los marcaba como parias.

Oshu'gun

Oshu’gun

Los exiliados ampliaron sus túneles bajo Oshu’gun para investigar a los extraños recién llegados. Con el tiempo entraron en contacto con la energía del Vacío que emergía de K’ure y permeaba la tierra.

Mediante el estudio de este poder, los exiliados lograron establecer contacto con los señores del vacío. Estos monstruosos seres respondieron a la llamada de los orcos bombardeándolos con visiones del apocalipsis y revelándoles los secretos de la magia de las Sombras. Poco a poco, la influencia de la energía del Vacío tornó la piel de los exiliados en un color blanco enfermizo, por lo que recibieron el apelativo de orcos pálidos.

Aparte de los pálidos, las energías oscuras de K’ure tuvieron pocos efectos inmediatos sobre los demás orcos. En las décadas siguientes, aunque algunos clanes establecieron lazos comerciales con los draenei, la mayoría se mantenían apartados. Era normal encontrar exploradores orcos especialmente jóvenes y curiosos espiando los asentamientos draenei desde lejos.

Algunos orcos creían que los draenei eran criaturas divinas, pero no todos. Sin embargo, ningún orco los consideraba una amenaza. Para la mayoría, los huraños draenei eran poco más que una curiosidad pasajera.

Los ogros, sin embargo, veían el aislamiento de los draenei como una señal de debilidad.

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2 comentarios

    • Zero Shield el 4 septiembre, 2020 a las 6:57 pm
    • Responder

    Leo no puedo abrir los enlaces a los demás enlaces del Cronicas 2,he podido ir leyendo gracias a algunas etiquetas,pero no como con el Cronicas 1 q solo le daba atras y seleccionaba el enlace siguiente,apenas he podido leer algunas cosas pero todo salteado,crees q pudieras revisar eso,saludos

    1. Zero Shield, a la derecha tienes un enlace que va al artículo principal de Crónicas II, en el encontrarás un índice de lo que he podido publicar.

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