WoW Crónicas II – La Estrella Oscura

180 años antes del portal oscuro

Al principio, mientras la ciudad de Shattrath prosperaba, Velen urgió a los draenei a no asentarse demasiado lejos de la fortaleza, pues no deseaba importunar a los ogros y orcos de la región.

Pero en pocos años cambió de opinión. A medida que los Rangari exploraban Draenor, descubrieron más y más señales de que el accidente de la Genedar había tenido un efecto pernicioso en el mundo. El impacto liberó una mezcla de energías de la Luz, del Vacío y arcanas que distorsionaban la flora y la fauna local. Los primigenios y los rompedores emergían de sus enclaves para enfrentarse a cualquier criatura que se cruzara en su camino. La vida vegetal de Draenor era mucho más agresiva que la de ningún otro mundo que Velen y sus seguidores hubieran visitado, y podía ser peligroso ignorarlo.

Templo de Karabor

Templo de Karabor

Velen decidió que era responsabilidad de los draenei reparar el daño causado. Grupos de Artificieros, Rangari y Vindicadores establecieron puestos avanzados por todo Draenor siguiendo las líneas ley arcanas del mundo. El mayor de estos asentamientos era el Templo de Karabor. Oculto en el límite oriental del Valle Sombraluna, este templo no tardó en convertirse en una de las construcciones más hermosas y sagradas de los draenei.

Con el tiempo, los draenei consiguieron reparar las heridas de Draenor empleando energía arcana y magia de la Luz. Los primigenios y los rompedores se apaciguaron en unas pocas décadas. El problema parecía resuelto.

Esta expansión llevó a los draenei a entrar en contacto con otras razas. Velen dejó muy claro a sus exarcas que no deseaba conflictos entre su pueblo y las culturas autóctonas. Pero su esperanza de mantener a los orcos y ogros libres de cualquier efecto pernicioso provocado por la llegada de los draenei desapareció rápidamente.

Clan Sombraluna

Clan Sombraluna

De forma natural, los orcos Shadowmoon eran muy sensibles al poder divino y percibieron una señal en el movimiento de los cuerpos celestiales. Cuando los restos de K’ara aparecieron en el cielo, los místicos del clan los vieron como la manifestación de la “Estrella Oscura” y adoraban a la aparición como a una deidad.

Con gran atrevimiento, un grupo de chamanes intentó acceder al poder sombrío de K’ara, pero la energía del Vacío que plagaba el cuerpo del naaru caído obliteró sus mentes. Los Shadowmoon no tardaron en declarar que el poder de la Estrella Oscura no estaba concebido para manos mortales. Cualquiera que tratara de experimentar con él era rápidamente escarmentado y, si insistía, se le exiliaba lejos del Valle Sombraluna.

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