WoW Crónicas II – El primer chamán

A menudo, los místicos Shadowmoon recorrían el mundo con la esperanza de escuchar la voluntad de lo divino. Muchos de estos viajeros experimentaron extraños sueños y visiones cerca de las montañas al noroeste de Nagrand. Los orcos, en aquel entonces, desconocían que se trataba del lugar de reposo de Grond; las energías elementales saturaban la zona, sobre todo en la falda de las montañas. Allí, la cabeza del gigante antiguo formaba una isla en medio de un tranquilo lago.

Los primeros Shadowmoon que visitaron el lugar experimentaron confusas visiones sobre los espíritus primordiales del fuego, el aire, la tierra y el agua. Los orcos sentían el mayor de los respetos por estas criaturas, por lo que bautizaron el lugar como el Trono de los Elementos.

Clan Sombraluna

Clan Sombraluna

El nacimiento del chamanismo entre los orcos fue un proceso afable. Los hijos de la piedra acudían a los restos de Grond con el corazón abierto y un sentido de la armonía, dispuestos a comulgar con los espíritus elementales.

Al contrario que los ogros, cuya brutal hechicería desgarraba la tierra, los orcos contenían su poder de forma reverencial. Y cuando los elementos concedían poder a un chamán, el resultado era increíble: las inundaciones regresaban a su cauce, los fuertes vientos expulsaban a los jinetes arakkoa… Ningún orco había presenciado jamás tamaños milagros. Ningún orco había disfrutado de un vínculo tan profundo con el mundo natural.

Los Shadowmoon fueron los primeros orcos en entregarse al estudio de los elementos. El clan transformó la cabeza de Grond en un rudimentario templo y pronto extendió sus enseñanzas a los demás orcos. En un cierto tiempo, casi todos los clanes adoptaron sus prácticas. Los orcos jóvenes eran criados desde el nacimiento como aliados directos de los espíritus elementales. Cuando alcanzaban la madurez, los aprendices de chamán peregrinaban al Trono de los Elementos en busca de la bendición de los espíritus. Una vez en el trono, los chamanes entraban en trance para sintonizar su mente con sus elementos. Algunos se ganaban la consideración de los elementos; otros no.

Escudo Chaman

Escudo Chaman

Durante el trance, los orcos atravesaban el velo del mundo físico y, en casos aislados, entraban en contacto con fuerzas oscuras. De forma accidental, estos pobres desgraciados contemplaban un reino más allá de Draenor: el reino del Vacío. Aunque solo fuera un instante, estos orcos caían en la más absoluta de las locuras, y los pocos supervivientes eran exiliados de su clan y obligados a vivir recluidos en las cavernas de Nagrand. Además, les tatuaban una gran calavera blanca sobre el rostro que los marcaba como “muertos” para su pueblo.

Los orcos aceptados por los elementos regresaban a sus clanes convertidos en respetados líderes espirituales. Sus opiniones disfrutaban de una gran aceptación, superadas únicamente por la palabra del cabecilla del clan. El vínculo entre los chamanes excedía los límites entre clanes, lo que les permitía ejercer como efectivos mediadores y resolver conflictos de forma pacífica.

El clan Shadowmoon impulsó un cónclave semestral de chamanes conocido como el festival Kosh’harg. Este acontecimiento pronto creció hasta incluir a todos los orcos. El Kosh’harg era uno de esos extraños instantes en los que los clanes olvidaban por un momento sus rivalidades y compartían noticias, reforzaban sus vínculos y disfrutaban de su amistad.

Trono de los Elementos

Trono de los Elementos

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