WoW Crónicas II – Capítulo II: Hijos de piedra

El linaje de Grond

1 200 años antes del portal oscuro

Durante sus años de mayor esplendor, el imperio de los ápices extinguió para siempre el poder de la Fronda Eterna. Esto permitió a otras razas prosperar sin el peligro de que los primigenios aniquilaran sus civilizaciones embrionarias. Los arakkoa apenas se cruzaban con estas nuevas razas, pues no compartían ni el territorio ni los recursos. Aunque los arakkoa eran los dueños del cielo, los habitantes de la superficie no tenían motivo para temerles.

Sin embargo, los descendientes de Grond no eran precisamente pacíficos.

En los tiempos de la desaparición de la civilización de los arakkoa, los hijos de la piedra se habían multiplicado y ocupaban el mundo entero. Unos pocos gronns, los enormes gigantes más altos que los propios bosques, aún vagaban por el mundo. Vivían en solitario, pues ninguna región de Draenor disponía de los recursos necesarios para sostener a múltiples gronns. Además, cuando dos de ellos se encontraban solían combatir hasta la muerte por el territorio.

Ogron

Ogron

Otras criaturas más pequeñas que los gronns se unieron para formar sociedades rudimentarias. Los ogrones, a pesar de su brutalidad y crueldad, pronto aprendieron el valor del trabajo en equipo: unidos conquistaban a sus enemigos, mientras que el aislamiento conducía a la derrota y a la muerte. Estas primeras tribus guerreaban constantemente entre ellas. Los ogrones eran seres orgullosos y toda ofensa se dirimía con sangre. Los ogrones ignoraban a las demás razas del mundo… a menos que les sirvieran como esclavos o como comida.

Ogro

Ogro

Ni siquiera las razas que compartían linaje con los ogrones se salvaban de su furia. Los ogros y los orcos pronto aprendieron a no llamar la atención de los ogrones. El mejor destino que aguardaba a los clanes ogros conquistados por los ogrones, era servir como carne de cañón en la guerra contra otras tribus. Los ogros enfermos, débiles o ancianos eran sacrificados para apaciguar a los gronns y evitar sus incursiones en territorio ogron.

Orco

Orco

Los orcos, los más pequeños de los descendientes de Grond, se mantenían muy, muy lejos de las tierras ogron. El mayor asentamiento orco de la época se encontraba en las entrañas de una gigantesca red de cavernas subterráneas situadas bajo Gorgrond. A pesar del carácter inhóspito de la región, los orcos preferían una existencia frugal, pero libre a los horrores de la vida como esclavos de los ogrones.

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