WoW Crónicas I – La liberación de Kezan

100 años antes del portal oscuro

Tras el Hendimiento, los Zandalari partieron a explorar las numerosas islas que salpicaban el recién formado mar que separaba Kalimdor de los Reinos del Este. Durante uno de sus viajes, los trols descubrieron Kezan, una isla habitada por goblins. Estos pequeños seres de piel verde eran astutos pero algo toscos.

Kezan

Kezan

Al principio, las dos razas mantuvieron la distancia. Los Zandalari acudieron a Kezan en busca de un extraño mineral llamado kaja’mite. El consumo de kaja’mite vaporizado inducía un amplio abanico de efectos como sentidos agudizados, alucinaciones e inteligencia aumentada. Los trols codiciaban el mineral, pues era un componente sagrado de sus rituales y ceremonias. Durante siglos, explotaron las numerosas vetas de kaja’mite que corrían por la superficie de la isla. En ocasiones contrataban a goblins para que trabajaran por ellos, pagándoles con baratijas brillantes pero baratas que las diminutas criaturas adoraban.

La relación entre ambas razas cambió cuando los trols descubrieron un gigantesco depósito de kaja’mite enterrado a cierta profundidad. Era más de lo que los Zandalari podrían necesitar jamás. En vez de extraer el material, los trols esclavizaron a los goblins y los obligaron a trabajar en condiciones deplorables. Durante miles de años, los goblins, demasiado débiles para rebelarse, sufrieron bajo el yugo de los trols.

Kaja'mite

Kaja’mite

Pero al final, el mismo kaja’mite propició la salvación de los goblins.

Una neblina de kaja’mite cubría permanentemente las minas. Tras tanto tiempo respirándolo, el mineral despertó la inteligencia de los goblins… y su astucia. En secreto, planearon derrocar a sus amos empleando los materiales a su alcance para construir trampas, explosivos y otras armas de lo más ingeniosas.

Los sobrestantes trol se vieron sorprendidos por una masa de goblins que surgían de las minas armados con una tecnología que superaba a la de los propios Zandalari. La revolución acabó con el dominio de los trols sobre Kezan, además de destruir sus instalaciones mineras y sembrar una destrucción inenarrable.

La erupción del Monte Kajaro hace huir a los goblin de Kezan

La erupción del Monte Kajaro hace huir a los goblin de Kezan

Los Zandalari supervivientes huyeron y los goblins celebraron su liberación volviéndose los unos contra los otros en un afán por llenar el vacío de poder. Del caos resultante surgieron incontables facciones y alianzas, las más poderosas de las cuales recibían el apelativo de cárteles. Cuando la contienda no entregó un ganador claro, estos cárteles firmaron una paz incierta.

En realidad, los conflictos entre las facciones goblin jamás cesaron pero, durante décadas, libraron sus combates en la arena de la economía. Con el tiempo, los cárteles asumieron el control del comercio para abastecerse y para emplear sus beneficios en amasar mayor riqueza y poder.

Los antiguos goblins

En la antigüedad, el Guardián Mimiron descubrió el kaja’mite y lo empleó para experimentar con diversas razas con la intención de incrementar su intelecto. Algunos conejillos de indias pertenecían a una pequeña y primitiva raza que habitaba en los bosques cercanos a Ulduar. El kaja’mite transformó a las criaturas en seres de gran inteligencia y habilidad conocidos desde entonces como goblins. La destrucción causada por el Hendimiento interrumpió el suministro de kaja’mite de los goblins. En unas pocas generaciones, su inteligencia aumentada se desvaneció. Los goblins que se refugiaron en la Isla de Kezan habían olvidado la importancia del kaja’mite en su antigua sociedad.

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