WoW Crónicas I – La Fractura de Arathor

1 200 años Antes del Portal Oscuro

Cuando Tortheldrin y sus seguidores se retiraron a las profundidades de Eldre’Thalas, el reino de Arathor empezó a desmoronarse. Los pequeños puestos avanzados y ciudades establecidos tras las Guerras Trols se habían convertido en poderosas ciudades—estado por derecho propio. Con el tiempo, Strom perdió su influencia sobre dichas regiones.

La isla bastión de Kul Tiras continuó su tradición marítima y comerciante. La ciudad estado poseía una flota enorme, la más grande de Arathor. Sus capitanes más audaces exploraron las costas de los Reinos del Este y regresaron con artículos exóticos y relatos de tierras extrañas en los confines del continente.

Glineas

Glineas

La economía de Kul Tiras, basada en la pesca y el comercio marítimo, eclipsaba el poder naval de su vecino del norte: Gilneas. Los habitantes de Gilneas se veían incapaces de competir con la extensa flota de Kul Tiras, por lo que se concentraron en reforzar sus ejércitos terrestres y su potencial mercantil. El ejército de Gilneas se convirtió en uno de los más poderosos de Arathor, solo igualado por el de la ciudad-estado de Alterac, que controlaba gran parte de las tierras del norte.

Forjaz

Forjaz

A menudo, Gilneas y Alterac combinaban sus fuerzas en grandes expediciones destinadas a reforzar las fronteras de Arathor. Al sur de Strom, en Khaz Modan, descubrieron a los enanos y a los gnomos. Las tropas expedicionarias quedaron asombradas ante las maravillas de la construcción y la ingeniería que eran Forjaz y Gnomeregan. Los humanos pronto congeniaron con ambas razas, sobre todo con los enanos, que compartían su amor por el combate, las historias y la cerveza. Las tres culturas se embarcaron en amplios intercambios que afectaban a campos tan diversos como la herrería, la minería, la ingeniería e incluso la magia Arcana.

Gnomeregan

Gnomeregan

Con los años, el poder de Strom continuó disipándose. Atenazada por el terreno montañoso y su falta de recursos naturales, Strom era incapaz de competir con la economía de las otras ciudades-estado. Poco a poco, muchas de las familias nobles de Strom partieron hacia los fértiles valles y pastos del norte. Allí, fundaron una nueva ciudad—estado y la bautizaron en honor a la región que la rodeaba: Lordaeron. Los nobles emplearon sus riquezas para edificar grandes parcelas de tierra, algunas de las cuales ya habían sido cultivadas por colonos anteriores. Estas zonas incluían los Molinos de Agamand y las haciendas de las familias Balnir y Solliden.

Ciudad Capital

Ciudad Capital

Lordaeron también acogía a ascetas profundamente religiosos que creían en la Luz, un poder cósmico que, según clamaban, colmaba a todo ser vivo de la existencia. Muchos enfermos y ancianos viajaban a las comunas religiosas de Lordaeron con la esperanza de encontrar una cura para sus males. Otros peregrinaban a la Ciudad-estado en busca de iluminación y sabiduría. Las fronteras de Lordaeron no tardaron en expandirse y la ciudad-estado pronto se convirtió en un reino. Con el tiempo, las familias nobles rebautizaron el corazón de su próspera: nación como Ciudad Capital.

Lordaeron y la luz Sagrada

Tras las Guerras Trols, unos cuantos sacerdotes humanos experimentaron confusas visiones y sueños sobre seres angélicos de formas geométricas que emanaban luz viviente. Aunque lo desconocían, los sacerdotes humanos habían establecido contacto con los naaru de la Gran Oscuridad del Más Allá. A través de esta conexión, los naaru guiaron a algunos humanos y los introdujeron a la Luz Sagrada.

Durante sus tenues encuentros con los naaru, los sacerdotes aprendieron a controlarlos extraordinarios poderes sanadores de la Luz. Estos mismos sacerdotes, además, fundaron un movimiento religioso basado en los principios de la justicia, la paz y el altruismo. El movimiento prosperó gracias a su gran popularidad entre la gente sencilla.

Ventormenta

Ventormenta

Poco después de que los señores de Strom partieran hacia el norte, los últimos descendientes vivos del rey Thoradin también abandonaron Arathor. Bajo el liderazgo de un descendiente directo de Thoradin llamado Faldir, se hicieron a la mar y navegaron hacia el sur empujados por rumores de la existencia de una tierra virgen y luctuosa en la que empezar de nuevo.

Los rumores eran ciertos. Los descendientes de Thoradin se establecieron en aquella tierra, donde fundaron el reino de Ventormenta. Acunada entre riscos y con un puerto protegido de forma natural, esta ciudad-estado se instauró como una de las grandes potencias de la región.

Ruinas de Stromgarde

Ruinas de Stromgarde

Strom quedó en manos de unas pocas familias gobernantes demasiado testarudas para abandonar la vieja capital. Entre ellas se encontraban los descendientes de Ignaeus Aterratrols, un legendario general de las Guerras Trols. A lo largo de los años, estas familias reconstruyeron las decrépitas infraestructuras de Strom y rebautizaron la ciudad como Stromgarde. La ciudad, no obstante, jamás recuperó su antiguo esplendor.

El sueño de Thoradin de un pueblo unido moría sin remedio. Con el paso de las generaciones, las diversas ciudades-estado se aislaron las unas de las otras. Las rivalidades aparecieron a medida que estas naciones se encerraban sobre sí mismas, preocupadas únicamente por su bienestar y sin inclinación alguna a ayudarse mutuamente.

Mapa Arathor Ciudades-estados

Mapa Arathor Ciudades-estados

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