WoW Crónicas I – La Tala de Andrassil

4 500 años Antes del Portal Oscuro

Cuando el Hendimiento desgarró Azeroth, la devastación tectónica agitó a los dioses antiguos cautivos y debilitó las prisiones construidas por los vigilantes milenios atrás. El apocalíptico acontecimiento también despertó a las malignas entidades a nuevos y letales niveles de consciencia. En los milenios posteriores, gigantescos zarcillos de corrupción se filtraron desde sus resquebrajadas prisiones hasta la superficie del mundo, Rasganorte, donde estaba encerrado Yogg-Saron, fue la zona más afectada. Grandes vetas de un nuevo mineral, la saronita, se extendieron por la corteza terrestre de la región, minando la energía vital de la flora y fauna nativas.

Nordrassil

Nordrassil

Al descubrir la saronita, un pequeño grupo de druidas del Círculo Cenarion se propusieron erradicarla. Dedujeron que, si las energías vivificantes del Árbol del Mundo sanaban las tierras que rodeaban el Monte Hyjal, otro gran árbol tendría el mismo efecto en Rasganorte, Su líder, un druida llamado Fandral Corzocelada, se obsesionó por completo con esta idea.

Algunos druidas le aconsejaron solicitar la ayuda de los Dragones Aspectos, ya que sus bendiciones y su conocimiento dieron vida a Nordrassil; sin ellos, plantar un nuevo gran árbol podía acarrear consecuencias inesperadas. Sin embargo, Corzocelada creía que no había tiempo que perder. La saronita se extendía sin control por Rasganorte y otras regiones del mundo. En vez de perder el tiempo en debates inútiles, Corzocelada tomó la iniciativa por su cuenta sin consultar a los Aspectos o al resto del Círculo Cenarion.

En secreto, Fandral y sus seguidores más cercanos cortaron seis esquejes encantados de las ramas de Nordrassil. Con estas ramas en su poder, recorrieron el mundo visitando los lugares aquejados por floraciones de saronita. En cada lugar, plantaron un esqueje con la esperanza de atajar la expansión de la corrupción. Fandral y sus seguidores dejaron su marca en zonas como Vallefresno, el Bosque Canto de Cristal, Feralas y dos remotas regiones de los Reinos del Este que en un futuro serían conocidas como el Bosque del Ocaso y las Tierras del Interior.

Rápidamente, las ramas echaron raíces y crecieron hasta convertirse en nuevos árboles. Juntos, estos árboles integraban una red que canalizaba los poderes del Sueño Esmeralda hacia el mundo físico, fortaleciendo la vida salvaje cercana y purgando los depósitos de saronita. Alentados por su éxito, los druidas plantaron la última rama —la más grande— en las montañas de Rasganorte,

Andrassil en el Sueño Esmeralda

Andrassil en el Sueño Esmeralda

sobre el mayor depósito de saronita. Este nuevo Árbol del Mundo, llamado Andrassil, o «Corona de la Nieve», creció con asombrosa rapidez y los beneficios fueron casi inmediatos. La expansión de la saronita se detuvo y la vida salvaje recuperó su vitalidad perdida. Malfurion y el resto del Círculo Cenarion montaron en cólera al descubrir que Fandral plantó los esquejes sin su permiso. No obstante, reconocieron que, al parecer, el plan había funcionado. Durante décadas, Andrassil se alzó imponente sobre Rasganorte y todo parecía en paz.

Pero, con el tiempo, las circunstancias cambiaron. Estallaron sangrientas batallas entre los taunka y las ninfas de los bosques, dos razas poco dadas a la guerra. Los combates fueron repentinos y especialmente violentos, repletos de barbarie y actos de una vileza extraordinaria. Poco a poco, las noticias del conflicto llegaron a oídos de los druidas y el Círculo Cenarion envió una expedición a investigar el origen la violencia.

Sus hallazgos llenaron a los druidas de terror. Las raíces de Andrassil habían penetrado a gran profundidad bajo tierra, hasta entrar en contacto con la prisión subterránea de Yogg-Saron. El dios antiguo había envenenado el árbol con sus fuerzas oscuras. Por ello, todas las criaturas vivientes de la región estaban cayendo lentamente en la locura.

Vordrassil

Vordrassil

El Círculo Cenarion sabía que, sin la bendición de los Aspectos, Andrassil era vulnerable a la corrupción. También sabían que no existía modo alguno de salvar al Árbol del Mundo o de aliviar su sufrimiento. Apesadumbrado, el Círculo decidió que la única solución era destruir Andrassil. Con la mayor de las tristezas, talaron el gran árbol. Andrassil cayó sobre la superficie helada de Rasganorte con un atronador impacto que se escuchó en los bosques etéreos del Sueño Esmeralda. A partir de entonces, los druidas se referirían al Árbol del Mundo caído como Vordrassil, o la «Corona Rota».

Aunque matar a Andrassil resultó terriblemente doloroso, el Círculo Cenarion estaba satisfecho pues había contenido la expansión de la saronita. Pero, sin que los druidas lo supieran, algo tenebroso había echado raíces en el Sueño Esmeralda.

Yogg-Saron empleó los árboles plantados por Fandral como un portal para acceder al Sueño. Se convirtieron en un portal mediante el cual él y los otros dioses antiguos podían alcanzar el reino etéreo. Pequeñas semillas de corrupción penetraron en el reino de Ysera y, con el tiempo, contaminaron los caminos del Sueño» marcando el inicio de lo que llegaría a conocerse como la Pesadilla Esmeralda.

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