WoW Crónicas I – La Larga Vigilia

7 300 años Antes del Portal Oscuro

El exilio de los Altonato cerró un capítulo oscuro en la historia de los elfos de la noche. No obstante, Tyrande y Malfurion no tenían tiempo de descansar.

Malfurion y el Círculo Cenarion continuaron guardando el equilibrio de la naturaleza y restaurando las tierras contaminadas por la corrupción demoniaca, a menudo junto a Ysera y su vuelo de dragones verdes en las profundidades del Sueño esmeralda. A veces, Malfurion y sus druidas pasaban décadas enteras en trance mientras sus formas espirituales vagaban por los reinos de Ysera. Tyrande, Shandris y las Centinelas mantuvieron su tutela sobre los dominios de los elfos de la noche. Patrullaban los bosques sin descanso, siempre atentas ante la posibilidad de un resurgimiento demoníaco. Su buen trabajo desembocó en un periodo de ansiada paz y tranquilidad, durante el cual la vida prosperó y los bosques del Monte Hyjal florecieron.

Con el tiempo, los mágicos guardianes del bosque y las dríadas emergieron de su morada en el aislado Claro de Luna. Los elfos de la noche veneraban a estas criaturas como hijas e hijos de Cenarius. Su presencia en las tierras salvajes de Vallefresno era un buen augurio para los tiempos venideros.

Junto a los guardianes de la arboleda y las dríadas, otras criaturas mágicas hicieron acto de presencia con mayor frecuencia. Los sabios antárboles, los escurridizos dragones feéricos y las míticas quimeras recorrían los bosques cercanos a los asentamientos de los elfos de la noche. En los siglos venideros, los elfos de la noche desarrollaron fuertes lazos con estas criaturas mágicas y recurrieron a ellas en tiempos de necesidad.

Mientras Malfurion dormitaba en el Sueño Esmeralda, el gobierno del día a día de los elfos de la noche recaía sobre Tyrande. Era un trabajo duro y exigente, pero ella lo disfrutaba. Sin embargo, a pesar del optimismo y la esperanza que reinaba entre su gente, Tyrande presentía que se acercaban tiempos difíciles. Aunque expulsaron a la Legión Ardiente, no habían destruido a Sargeras. Tyrande tenía el convencimiento que el titán caído continuaba oculto en la oscuridad entre las estrellas mientras maquinaba un nuevo asalto sobre Azeroth. Quizá era solo cuestión de tiempo de que Sargeras reiniciara su Cruzada Ardiente para acabar con toda la vida en el universo.

Tyrande solo podía rezar para que, cuando ese día llegase, ella y su gente estuvieran preparados.

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2 comentarios

  1. porue esta tumbado el server

    1. Pregunta en lugar equivocado, el blog no tiene nada que ver con los servidores de JC, escribe a wow@jovenclub.cu

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