WoW Crónicas I – Las Responsabilidades de Shaohao

10 000 años Antes del Portal Oscuro

El Hendimiento diezmó a la población de todo Azeroth, pero una apartada región del sur de Kalimdor escapó milagrosamente a la destrucción: Pandaría. Durante siglos, una sucesión de emperadores pacíficos gobernó el misterioso reino. Antes de la invasión de la Legión Ardiente, un nuevo emperador pandaren acababa de subir al trono, repleto de confianza y esperanza por el futuro.

Jinyu

Jinyu

Se llamaba Shaohao y, aunque entonces lo desconocía, su reinado marcaría el inicio de un nuevo capítulo de la historia de Pandaria. Como era tradición entre los nuevos emperadores, Shaohao consultó a un místico jinyu orador del aguapara averiguar qué le depararía el futuro. El mensaje que recibió fue funesto: el jinyu predijo una terrible invasión de demonios sanguinarios, reinos arrasados por un enfermizo fuego verde y la tierra misma aullando de dolor y tormento.

Rey Mono

Rey Mono

Azotado por la incerteza, Shaohao acudió a ver a los legendarios Augustos Celestiales y a su gran amigo el Rey Mono para que le ayudaran a interpretar la terrible visión. Con su ayuda, el emperador expulsó las oscuras emociones que plagaban su corazón: su duda, desespero, miedo, ira, odio y violencia. Al hacerlo, estas emociones negativas tomaron forma física. Se manifestaron como unas poderosas entidades espirituales conocidas como los sha.

 

Clan pandaren Shadopan

Clan pandaren Shadopan

Shaohao empleó su sabiduría para, uno tras otro, combatir contra estos sha y encerrarlos en las profundidades de Pandaria. Allí permanecerían, pudriéndose bajo tierra. Para guardar a los sha encarcelados, Shaohao también fundó los Shado-pan, una unidad de soldados pandaren de élite muy bien entrenados.

Repleto de confianza y con un nuevo propósito, Shaohao se dispuso a salvar Pandaria del inminente Hendimiento. Su idea consistía en separar su tierra del resto de Kalimdor. El emperador llevaría a cabo su gran plan en el corazón de Pandaria: el sagrado Valle de la Flor Eterna.

Una vez en el valle, Shaohao concentró sus poderes para separar su imperio de Kalimdor. Pero, por mucho que lo intentara, no lo conseguía. Sus dudas y miedos regresaron. Por todo Pandaria, los sha se revolvieron en su reclusión, alimentándose de las incertezas del emperador.

Yu'lon, el Dragón de Jade o la Serpiente de Jade

Yu’lon, el Dragón de Jade o la Serpiente de Jade

Mientras las viles energías de la Legión incendiaban los cielos, Shaohao solicitó a la desesperada la ayuda del Augusto Celestial más sabio, la Serpiente de Jade. La serpiente apareció en los rugientes cielos y le confió a Shaohao que Pandaria era más que su imperio. Todo en Pandaría estaba conectado. Todo en Pandaría era uno.

Fue entonces cuando Shaohao comprendió la advertencia de la Serpiente de Jade: para salvar su tierra, necesitaba ser uno con ella. A pesar de su sueño de vivir una vida larga y próspera, sabía que no podría ser así.

Con la mente clara y el corazón puesto en su misión, Shaohao fusionó su espíritu con la tierra y la obligó a alejarse del resto de Kalimdor. Su misma esencia envolvió Pandaria con una densa neblina que la ocultaría del mundo exterior y la protegería del terrible Hendimiento.

Durante los siguientes diez mil años, Pandaria permanecería oculta y caería en la leyenda.

El Sha del Orgullo

De entre todas las emociones negativas, Shaohao jamás pudo purgar una de su alma: el orgullo. Este sha permanecería acechando en silencio en Pandaria durante los milenios que siguieron al momento en que el emperador salvó a su pueblo y a su tierra del Hendimiento.

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