WoW Crónicas I – La Guerra de los Ancestros

10 000 años Antes del Portal Oscuro

Mientras los Altonato continuaban experimentando con el Pozo de la Eternidad, un joven elfo de la noche llamado Malfurion Tempestira reforzaba sus lazos con la naturaleza. Bajo la tutela del sabio Cenarius, Malfurion se había convertido en el primer druida mortal de Azeroth. Era un excelente aprendiz que a menudo recorría los bosques de Hyjal durante días.

Cenarius estaba encantado con los progresos de Malfurion. Había percibido algo especial en su alumno desde la primera vez que el espíritu del elfo exploró el Sueño Esmeralda. Cenarius tenía la esperanza de que Malfurion difundiría el druidismo entre los elfos de la noche y les ayudaría a regresar a sus armoniosas raíces.

Sin embargo, Azshara y sus seguidores se mantendrían ajenos a este cambio. A espaldas de la sociedad de los elfos de la noche, los Altonato comulgaban con Sargeras. El titán caído pretendía utilizar a los hechiceros y su magia para acelerar el viaje de la Legión a Azeroth. Sargeras sabía que, sin un portal adecuado, sus tropas tardarían eones en alcanzar el mundo.

Xavius

Xavius

Tal y como hizo con los eredar de Argus, Sargeras entró en contacto con los Altonato y se aprovechó de su arrogancia. Lord Xavius fue el primer Altonato en escuchar la llamada de Sargeras.

El ambicioso Xavius rápidamente comunicó a Azshara la existencia de Sargeras. El titán caído prometía un poder inenarrable a la reina de los elfos de la noche y a sus servidores, un poder que les permitiría convertir Kalimdor en un paraíso. Sargeras solo pedía a cambio que Azshara y sus seguidores invocaran a sus agentes al mundo de Azeroth para que pudieran concederle el poder a los Altonato.

Seducidos por el poder de Sargeras, Azshara y sus Altonato emplearon la energía del Pozo de la Eternidad para traer a los esbirros de la Legión a Azeroth. Oleadas de guerreros demoníacos emergieron del palacio de la reina, masacrando a todos los elfos de la noche con los que se cruzaron a excepción de sus aliados Altonato.

Mannoroth el Destructor

Mannoroth el Destructor

Liderada por entes como Mannoroth el Destructor, Hakkar el Maestro de Canes y Archimonde el Rapiñador, la Legión arrasó el Imperio elfo de la noche con una marea de muerte y destrucción. Los ardientes infernales abrasaban los cielos, destruyendo las ciudades de los elfos de la noche, mientras cientos de sanguinarios guardias apocalípticos y voraces canes manáfagos reducían los tranquilos bosques de Kalimdor a verdes cenizas humeantes.

Una guerra de dimensiones desconocidas para cualquier imperio mortal había llegado a Azeroth.

Archimonde el Rapiñador

Archimonde el Rapiñador

Los elfos de la noche organizaron una resistencia, liderada por un noble llamado Lord Kur’talos Cresta Cuervo, para hacer frente al salvaje asalto de la Legión. Entre los defensores se encontraban Malfurion, su hermano hechicero Illidan y una hermosa sacerdotisa amada por ambos hermanos, Tyrande Susurravientos. Estos tres héroes inesperados cambiarían para siempre el destino de Kalimdor.

Aunque al principio las tropas de Cresta Cuervo sufrieron muchas bajas a manos de los demonios, los elfos de la noche también obtuvieron victorias. El propio Malfurion asestó uno de los primeros golpes más decisivos contra la Legión y sus aliados Altonato. Desde las profundidades del Sueño Esmeralda, liberó sus energías sobre Xavius, el leal consejero de Azshara, y acabó con él. Este acto no solo destruyó a uno de los hechiceros más poderosos de los Altonato, sino que también demostró el increíble potencial de la magia druídica a los aliados de Malfurion.

Malfurion

Malfurion

Illidan también se convirtió en un elemento vital de la resistencia. Durante una batalla, su valor y su dominio de la magia Arcana salvaron la vida de Cresta Cuervo. Por este acto desinteresado, Illidan fue nombrado hechicero personal del comandante. Más tarde, se convertiría en el líder de la hueste de hechiceros que luchaban por la resistencia de los elfos de la noche.

Por su lado, la sacerdotisa Tyrande se reveló como una de las mejores integrantes de la Hermandad de Elune. A través de su inquebrantable fe en Elune, salvó incontables vidas de los asaltos de la Legión. Con el tiempo, Tyrande se convertiría en la suma sacerdotisa de Elune y en la venerada líder de su sagrada Hermandad.

No obstante, a pesar del valor de la resistencia, los demonios continuaban accediendo a Azeroth a través de los portales de los Altonato. La Legión también incrementó sus filas con una nueva clase de demonios nacidos de los habitantes del propio Azeroth.

Cenarius vs Mannoroth

Cenarius vs Mannoroth

La primera de estas abominaciones fue Xavius. Sargeras distorsionó el cuerpo del Altonato derrotado y lo convirtió en una demoníaca amalgama de cuernos afilados y pezuñas hendidas. Esta nueva forma, que recibiría el nombre de sátiro, marcaría a Xavius como servidor eterno de la Legión. Por orden de Sargeras, Xavius condenó a muchos de sus hermanos Altonato, transformándolos a su vez en sátiros.

A medida que la guerra avanzaba y las filas de la Legión aumentaban, Malfurion tuvo que aceptar que los elfos de la noche no podrían resistir solos. Convenció a Tyrande y a Illidan para que le acompañaran al sereno Claro de Luna, cercano al Monte Hyjal, donde imploraron la ayuda de Cenarius. El gran semidiós aceptó reunir a los dioses salvajes contra la Legión, pero se trataba de seres impredecibles, poco acostumbrados a luchar juntos.

Se necesitaba tiempo para incitarlos a la batalla… un lujo del que los elfos de la noche no disponían.

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2 comentarios

    • DK Demigra en 7 septiembre, 2018 a las 9:38 pm
    • Responder

    Leo en la foto de Hakkar el maestro de canes pusiste la de Hakkar el Segador de almas no debes confundir uno con el otro el primero es un demonio que entrena manafagos y el otro es un Loa troll!

    1. Si ya me di cuenta

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