WoW Crónicas I – Alamuerte y el Alma de Dragón

Mientras Cenarius reunía a los dioses salvajes, Malfurion llamó a los poderosos Aspectos de Dragón a defender Azeroth. Liderados por Alexstrasza la Protectora, los dragones se congregaron en el Templo del Reposo del Dragón, su antiguo punto de reunión, para discutir la mejor forma de resistir a la invasión de la Legión.

Durante una de estas reuniones, Neltharion el Vigilante de la Tierra propuso una solución. Convenció a los demás Aspectos de Dragón para que sacrificaran una parte de su poder y lo imbuyeran en el Alma de Dragón, un singular artefacto de su creación. El arma, decía, concentraría sus poderes combinados y borraría a la Legión de la faz de Azeroth.

Templo del Reposo del Dragón

Templo del Reposo del Dragón

Los otros Aspectos desconocían que Neltharion había sido presa de los dioses antiguos. Con el paso de las eras, la influencia de las viles entidades había contaminado la tierra que rodeaba sus prisiones subterráneas. El vínculo innato de Neltharion con la tierra lo hizo susceptible a su maldad. Poco a poco, la oscuridad se adueñó del antaño benévolo corazón del Aspecto. Su descenso al tormento y la locura lo impulsó a crear el Alma de Dragón, aunque más tarde recibiría un nombre más apropiado: el Alma de Demonio.

Los cinco vuelos de dragón sobrevolaron la furiosa batalla entre la Legión y la resistencia de los elfos de la noche y lanzaron su asalto final contra la Legión. Junto a sus compañeros, Neltharion liberó toda la energía del Alma de Dragón cargada y diezmó a la Legión. Pero cuando la esperanza empezaba a aflorar entre las filas defensoras, Neltharion apuntó el arma contra sus aliados, dragones y elfos de la noche por igual.

El salvaje ataque del Neltharion acabó con casi todos los vuelos de dragón azules. Aunque los demás dragones trataron de detenerlo, se vieron obligados a huir. Los elfos de la noche también mostraron su sorpresa y su horror ante la inesperada traición. Ellos también escaparon del campo de batalla para evitar la furia de Neltharion.

Malygos

Malygos

A medida que la energía del Alma de Dragón fluía por su interior, el cuerpo de Neltharion empezó a desintegrarse. Un poder tan inmenso como el hirviente corazón de un volcán envolvió su alma. Ardientes grietas cruzaron la escamosa piel de Neltharion, De estas heridas surgieron geiseres de fuego blanco y lava. Con un aullido de rabia, Neltharion se retiró finalmente de la contienda y desapareció en el cielo.

Aunque el asalto de Neltharion fue corto, cambió el mundo para siempre ya que consiguió, en solitario, quebrar la unidad y el poder de los grandes vuelos de dragón. Ya nunca jamás serían los mismos. Malygos, líder de los vuelos de dragón azules, sufriría más que ningún otro Aspecto. Contemplar la muerte de sus seguidores lo sumió en una tristeza enloquecedora que le atormentó durante miles y miles de años.

Desde aquel día, Neltharion recibiría el nombre de Alamuerte. Su traición condenaría a sus propios vuelos de dragón negros a una vida de miedo y exclusión. En las eras venideras, los otros vuelos los perseguirían hasta casi extinguirlos debido a la imperdonable traición de Alamuerte.

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