WoW Crónicas I – El Sellado de Las Cámaras del Valor

Para derrotar al resto de los guardianes, Loken sabía que primero necesitaba neutralizar a Odyn y a su poderoso ejército Valarjar. Pero un ataque directo contra su ciudadela flotante, las Cámaras del Valor, se revelaba imposible. Por ello, Loken adoptó un enfoque más insidioso y se comunicó con la Val’kyr Helya, hija adoptiva de Odyn.

Durante milenios, Helya había obedecido las órdenes de Odyn, guiando a los espíritus de los vrykul caídos hasta las Cámaras del Valor. Pero mientras lo hacía, Helya nutría la fría rabia que pervivía en su corazón espectral, pues nunca perdonó a Odyn por convertirla en una Val’kyr contra su voluntad. Helya soñaba con el día en que se vengaría del sufrimiento que Odyn le había infligido, a ella y los todos los convertidos en Val’kyr.

Loken llamó a Helya y manipuló su rabia y sus sentimientos de traición. Le prometió romper las cadenas de servidumbre que la ligaban a la voluntad de Odyn. A cambio, ella sellaría las Cámaras del Valor para siempre. Después, Helya ocuparía el lugar de Odyn como custodia de los espíritus de los vrykul. Seducida por esta oportunidad de saciar su sed de venganza, Helya aceptó la oferta de Loken.

Guardianes de las Sombras

No todos los Val’kyr siguieron a Helya tras la derrota de Odyn. Algunos de estos seres espectrales desaparecieron en las Tierras Sombrías. Los pocos que aún retenían algún atisbo de nobleza en sus almas se dedicaron a vigilar el mundo físico. A veces, desde las Tierras Sombrías, estos Val’kyr a guiaban a los muertos de vuelta a la tierra de los vivos.

Después de que Loken le devolviera su voluntad, Helya convocó los mismos poderes que empleó milenios atrás para asegurar el Plano Elemental. Manipuló las energías arcanas latentes que se arremolinaban por todo Azeroth y las sometió a su voluntad, sellando las Cámaras del Valor y a todos sus habitantes en su interior. Odyn y sus poderosos Val arjar se debatieron desesperadamente para escapar de la ciudadela flotante, pero la barrera de Helya era inexpugnable. Allí permanecería el guardián junto con sus Valarjar, atrapados en las cámaras doradas de las Cámaras del Valor durante eones.

Helheim

Helheim

Helya, libre al fin de una vida de servidumbre, forjó un nuevo hogar para ella y los demás Val’kyr. Creó este refugio encantado muy por debajo de las Cámaras del Valor, ligándolo a los grandes mares de Azeroth. Las nieblas marinas pronto se agruparon para envolver su nuevo dominio y ocultarlo de la vista. Conocido como Helheim, este reino se convertiría en el destino final de muchos espíritus vrykul tras la muerte.

Pero la oscuridad que con el tiempo había tomado el corazón de Helya transformó Helheim en un sombrío lugar de pesadilla. Las almas de los vrykul que llegaban pronto se veían convertidas en vengativas criaturas espectrales. Estos espíritus malditos eran conocidos como Kyaldir. Se fusionaron con las nieblas de los mares, vinculados para siempre al ciclo de las mareas. La maldad y la angustia que ardía en sus almas empujarían a los Kyaldir a asolar y saquear las costas de Kalimdor por toda la eternidad.

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