WoW Crónicas I – La Cruzada Ardiente

La Legión Ardiente había derrotado al Panteón y Sargeras se dispuso a reclutar aún más demonios para su causa. Pero el combate contra el Panteón había revelado un punto débil en su imparable ejército, uno que estaba dispuesto a remediar.

A pesar de su gran poder e intelecto, Sargeras no podía dirigir a su ejército entero a la vez. Los demonios eran criaturas perversas y sedientas de sangre, pero la mayoría carecían de pensamiento estratégico. Gran parte de la Legión había caído frente al Panteón de forma innecesaria. Sargeras buscaba comandantes astutos y con capacidad táctica que se unieran a su causa, y sabía exactamente dónde encontrarlos: en un mundo llamado Argus.

Eredar

Eredar

Argus era el hogar de los avanzados eredar, una raza mucho más inteligente que las otras especies que Sargeras había encontrado. Los eredar ansiaban el conocimiento por encima de todas las cosas, pues creían que les permitiría moldear el universo y convertirlo en un lugar mejor.

Los eredar estaban gobernados por un triunvirato de líderes, no por la fuerza y el miedo, sino estudiando los grandes enigmas del cosmos y compartiendo las respuestas con su gente. El poderoso Archimonde poseía el don de obtener lo mejor de quienes le rodeaban. Su actitud atrevida inspiraba a sus seguidores, proporcionándoles la confianza y el coraje necesarios para enfrentarse a cualquier desafío. Kil’jaeden, el más brillante del triunvirato, era un prodigio incluso entre los eredar. Ingenioso y astuto, se deleitaba descifrando los misterios más profundos del cosmos. Por último estaba Velen, el líder espiritual del trío, que luchaba incansablemente por la paz y cuya sabiduría podía apaciguar cualquier conflicto.

Kil’Jaeden, Velen, and Archimonde

Individualmente, cada miembro del triunvirato habría sido un líder excelente. Pero al unir sus cualidades en perfecta sinergia, elevaron a su pueblo a cotas jamás soñadas.

La fuerte cohesión de los eredar era la solución ideal a las debilidades de la Legión. Pero para añadirlos a su causa, Sargeras necesitaba corromperlos por completo. Tomó la apariencia de un elegante ente radiante y se comunicó con el triunvirato de líderes. Sargeras se aprovechó de sus deseos y les prometió conocimiento y poder inimaginables. Les mostró incontables mundos que podrían gobernar, lugares primitivos que los eredar transformarían en santuarios de paz e intelectualidad.

Cristal de Ata'mal

Cristal de Ata’mal

Sargeras prometió compartir con los eredar no solo los secretos más obscuros del cosmos, sino también la respuesta final a lo que él identificaba como el defecto fundamental de la creación. A cambio, los habitantes de Argus se entregarían a la gran obra de Sargeras… y le ayudarían a remediar este defecto.

La oferta sorprendió a Archimonde y a Kil’jaeden, quienes se sintieron honrados de formar parte de tan gran empresa. Velen, sin embargo, no estaba convencido. Intuía algo extraño en la criatura aparentemente omnisciente y hermosa que se aparecía ante ellos. Velen meditó empleando un artefacto antiguo que los sagrados naaru entregaron a su raza tiempo atrás: el Cristal de Ata’mal, A través de la reliquia encantada, Velen recibió una visión espantosa del futuro de los eredar si se sometían a la voluntad de Sargeras: se convertirían en horribles y desfiguradas criaturas demoniacas, pozos de maldad sin fondo.

K'ure

K’ure

Velen trató de advertir a sus hermanos sobre lo que había visto, pero estos ignoraron sus súplicas y se reafirmaron en su intención de aceptar la oferta de Sargeras. Temiendo que Archimonde y Kil’jaeden lo asesinaran si continuaba discrepando, Velen fingió conformidad. Aunque Kil’jaeden y él compartían una profunda amistad, Velen no creía que su vínculo pudiera prevalecer sobre las tentadoras promesas de Sargeras.

Velen estaba desesperado ante el destino de su gente. En aquel momento de desesperación, las mismas criaturas que le mostraron el futuro de su especie se comunicaron con él. Uno de los naaru, llamado K’ure, contactó con Velen y le ofreció una salida para él y algunos de sus aliados más cercanos— Repleto de una nueva esperanza, Velen buscó a otros eredar en los que pudiera confiar. Mientras Sargeras llegaba a Argus para corromper a los incautos eredar, Velen y sus seguidores llevaron a cabo su atrevida huida. Se reunieron a bordo de una enorme fortaleza dimensional naaru conocida como la Genedar y huyeron para siempre de su mundo natal. De aquel día en adelante, se les conocería como los draenei, o «los exiliados».

eredar man'ari

Eredar man’ari

En Argus, Sargeras doblegó a los eredar a su impía voluntad. Las oscuras energías de la vileza corrompieron las mentes de los habitantes, ahogando sus pensamientos y razonamientos. Sargeras también imbuyó a los eredar con energía vil, deformando sus cuerpos hasta asemejarlos a espantosos demonios.

Sargeras no tardó en encontrar un buen uso para sus nuevos y viles conversos. Los eredar ocuparon puestos de mando en la Legión Ardiente, siendo Kil’jaeden y Archimonde los más poderosos e inteligentes.

Sargeras moldeó la astucia y el intelecto innatos de Kil’jaeden para servir a los designios de la Legión. Conocido desde entonces como «el Impostor», su misión sería emplear su ingenio para seducir a las civilizaciones mortales del universo y convertirlas en agentes de la Legión Ardiente.

El talento de Archimonde para motivar a su gente también sería una herramienta muy valiosa para la Cruzada Ardiente. Archimonde, en adelante «el Profanador», utilizaría su prodigiosa voluntad para empujar a las hordas demoníacas a actos de extrema violencia. Templaría y afilaría la fuerza de todos sus esbirros, convirtiéndolos en poderosas herramientas de destrucción.

 Kil'Jaeden

Archimonde «el Profanador» y Kil’jaeden «el Impostor»

Bajo el liderazgo de los eredar, las huestes de la Legión Ardiente aumentaron con nuevas razas de demonios reclutados de El Vacío Abisal y de los muchos mundos de la Gran Oscuridad. Archimonde otorgó poderes a los monstruosos señores del foso, convirtiéndolos en máquinas de asedio vivientes. Inspirarían terror a todo el que los contemplara. Los mo’arg, una raza de demonios ingeniosos y trabajadores, se convertirían en los armeros de la Legión. Forjarían armas y grandes máquinas imbuidas de vileza para asediar los mundos del cosmos. A su vez, Kil’jaeden recluta a las malvadas súcubo para infiltrarse en los mundos susceptibles de ser conquistados y obtener información sobre sus civilizaciones. Los brutales guardias apocalípticos, demonios de fuerza y crueldad incomparable, eran sus tropas de choque. Los fervorosos shivarra se convirtieron en los místicos y consejeros más destacados de la Legión, Profesaban una lealtad fanática hacia su líder, Sargeras.

Mo’arg, súcubo, guardia apocalíptico y shivarra 

Estas malvadas criaturas, entre otras muchas, incrementaron aún más el poder de la Legión Ardiente.

Satisfecho con su creciente ejército, Sargeras lanzó a sus demonios a la Gran Oscuridad, renovando así su Cruzada Ardiente contra toda la creación.

En los milenios siguientes, la Legión destruiría innumerables mundos y borraría civilizaciones enteras de la existencia.

El Vuelo de los Draenei

El rechazo de Velen a la gran visión de Sargeras y su posterior huida enfurecieron a Kiljaeden. Aunque los draenei habían desaparecido sin dejar rastro, el Impostor juró cazarlos por siempre jamás y vengarse de lo que él consideraba una traición por parte de Velen.

Regresar al índice de World of Warcraft: Crónicas Volumen I

Share

3 comentarios

    • Kaul on 21 junio, 2018 at 10:13 am
    • Responder

    La historia de la foto de los tres lideres Draenei:
    A ver caballero vamos a tomarles una foto -flaco, ponte tu en el medio- Archi, sonríe ahí. El Killy saca pecho ahí papi como tu sabe, listo voooy .[chasck] pal faceboock

    1. Jajajajaja, no te burles que a veces para conseguir ilustraciones me cuesta la gandinga y unas están a tamaño poster y otras a foto de carnet.

    • Alucard on 22 junio, 2018 at 10:45 am
    • Responder

    Papo pero ese Velen ahi tiene un cocote bastante grande y sumando lo descomio qe esta mano yo el no me tro la foto

Deja un comentario

Your email address will not be published.