Llane Wrynn I

Llane Wrynn I fue el gobernante del Reino de Azeroth, durante la Primera Guerra. Fue hijo del Rey Adamant Wrynn III y de Lady Varia, y padre del Rey Varian Wrynn. Es también el abuelo del Príncipe Anduin Wrynn.

Características generales

  • Nombre: Rey Llane Wrynn I
  • Género: Masculino
  • Raza: Humano (Humanoide)
  • Afiliación: Reino de Azeroth
  • Ocupación: Rey de Azeroth, Maestro de Azeroth, Líder de Guerra
  • Localización: Karazhan, Ulduar
  • Estado: Fallecido
  • Allegado(s): Landen (abuelo), Adamant y Varia (padres), Varian (hijo), Anduin (nieto)

Biografía

Primera Guerra

Llane nació en el año 564 según las Crónicas de la Guerra en Azeroth. Llane pasó su infacnia con Medivh y Anduin Lothar. Un día, en uno de los caminos de la Selva de Tuercespina, Medivh y sus dos amigos fueron emboscados por tres trols. Ninguno de ellos fue herido de gravedad, sin embargo, Medivh se desmayó después de realizar varios hechizos. En el año 577, Llane llegó a la Edad de la Ascensión, una ceremonia que marcaba el inicio de la edad adulta, en la que le fue otorgado a todos los efectos el título de ‘Príncipe de Azeroth’. Durante la fiesta en honor al príncipe, el gran mago Medivh, que había estado ausente de grandes celebraciones desde hacía años, interrumpió la ceremonia y le dio un reloj de arena blanca de obsidiana a Llane, que simbolizaba la prosperidad inacabable de Azeroth. En él, la arena de la parte superior nunca dejaba de caer sobre la parte inferior.

El hijo de Llane Wrynn, Varian Wrynn, nació en la Ciudad de Ventormenta diez años antes de la Primera Guerra. Él le enseñó a montar un caballo y también supervisó su entrenamiento de combate.

Seis años después, Llane despertó en una mañana normal y corriente y descubrió horrorizado que el reloj de arena se encontraba casi vacío. Cuando el último grano de arena cayó a la parte inferior, comenzó un ataque al Castillo de Ventormenta por parte de los orcos. Aunque el primer ataque dirigido por Kilrogg Mortojo y Cho’gall fue rechazado, marcó el inicio de la Primera Guerra que duraría varios años. Llane fue enviado por orden de su padre, a la Abadía de Villanorte junto a su madre, lejos del peligro de la batalla, quien a su vez comenzó a dirigir la batalla contra los orcos.

Después de que los exiliados Lobo Gélido cruzasen el portal, solo lo cruzaron unos pocos clanes orcos. Estos orcos levantaron rápidamente una base de operaciones en la Ciénaga Negra, una zona oscura y pantanosa muy al este del reino de Ventormenta. A medida que los orcos comenzaban a extenderse y explorar las nuevas tierras, entraron de forma inmediata en conflicto con los defensores humanos de Ventormenta. Aunque estas escaramuzas solían acabar rápidamente, hicieron mucho por ilustrar las debilidades y puntos fuertes de ambas especies rivales.

El siguiente año, su padre, el rey Adamant Wrynn III muere y a la edad de veinte años, Llane es coronado Rey de Azeroth. Durante los siguientes años, la batalla contra los orcos continuó, con unos resultados relativamente satisfactorios ya que se consiguió hacerlos retroceder hasta la Pantano de las Penas. Llane y Anduin Lothar nunca fueron capaces de reunir datos exactos sobre el número de los orcos y solo podían intentar adivinar la fuerza a la que tenían que enfrentarse.

En algún momento, Llane recibió la visita de una misteriosa extranjera que se presentó como Aegwynn, la madre de Medivh. Aegwynn le reveló que su hijo Medivh estaba detrás de la misteriosa llegada de los orcos y que en algún momento, Azeroth tendría que vérselas con él.  (Esto puede haber sido cambiado en The Last Guardian, donde Khadgar y Garona Semiorco son quienes revelan la traición de Medivh en medio de la guerra.)

A medida que las fuerzas de Azeroth y la Horda se enfrentaron en todo el reino, los conflictos internos comenzaron a tomar importancia en ambos ejércitos. El Rey Llane, que creía que los orcos eran incapaces de conquistar Azeroth, despectivamente mantuvo su cargo en la capital de Ventormenta. Después de unos años, la mayoría de la Horda había cruzado a Azeroth, y Gul’Dan consideró que había llegado el momento del primer golpe contra la humanidad. La Horda lanzó todo su poder contra el desprevenido Reino de Ventormenta.

Con el tiempo, la guerra comenzó a girar para mal para Ventormenta. Después de perder terreno ante los nuevos ataques organizados de la Horda, Llane preparó a sus ejércitos para un contraataque. Sintiendo que la confrontación final estaba cerca, Llane reunió a los ejércitos de Azeroth contra los orcos. Tiempo después, Garona Semiorco y Khadgar revelaron el papel de Medivh de traer a los orcos a Azeroth. A pesar de esta información, Llane casi no podía creer que el mago había traicionado a Azeroth y que todas sus acciones podría justificarse como parte de un plan brillante. Llane tenía confianza en la lealtad de Medivh y que su ejército y Medivh serían suficientes para hacer retroceder a la Horda.

El Segundo al mando del Jefe de Guerra Puño Negro, Orgrim Martillo Maldito, se dispuso a liberar a la Horda de la corrupción demoníaca y finalmente asumió el papel de Jefe de Guerra de la Horda matando a Puño Negro, el títere corrupto de Gul’dan. Bajo su dirección decisiva, la horda implacable finalmente sitió el Ventormenta. El Rey Llane había subestimado gravemente el poder de la Horda, y vio impotente cómo su reino caía ante los invasores de piel verde.

Cuando Garona regresó de la incursión en Karazhan, se convirtió no solo en una amiga cercana y consejera de Llane, sino también un agente secreto de la Horda. Cuando los orcos sitiaron Ventormenta, Garona (bajo el control mental del Consejo de la Sombra) se vio obligada con tristeza a asesinar a su amado rey. Garona conocía desde una visión que había visto en Karazhan que ella estaba destinada a matar a uno de los pocos hombres que la aceptaron por lo que era, y así fue el asesino de rey Llane.

   

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