Neptulon, el Cazamareas

NeptulonNeptulon el Cazamareas es el gobernante supremo de sus dominios, el profundo océano. Los navegantes de botes o cualquier otro tipo de embarcación que se desplace por el agua corren el riesgo de sufrir su ira; entrar en sus dominios sin permiso es sinónimo de vivir un infierno. Disfruta desafiando a quienes se sienten invencibles, especialmente las playas rocosas de Therazane y la llama de Ragnaros, siempre que tiene oportunidad. Gobierna sobre el agua, sea esta parte del mar, el océano, los ríos o los lagos. Todos los elementales de agua le rinden pleitesía, así como todas las criaturas que usen habilidades de agua o frío. Se dice que cuando una criatura inteligente se ahoga, su alma viaja a sus dominios donde encuentra su fin. Se supone que es él quien custodia aquellas que más le interesan, aunque Neptulon se ríe de este tipo de suposiciones.

Características generales

  • Nombre: Neptulon el Cazamareas
  • Título: <El Cazamareas>
  • Género: Masculino
  • Raza: Elemental de agua (Elemental)
  • Afiliación: Ejército de los Dioses Antiguos (anteriormente), Señores Elementales, A sí mismo
  • Ocupación: Señor Elemental de Agua
  • Localización: Trono de las Mareas, Vashj’ir
  • Estado: Perdido en combate

Historia

La historia antigua

En un principio, el mundo que se conocería como Azeroth fue gobernada por los elementales. Una noble y poderoso titán tomaba forma dentro del núcleo del mundo que había consumido gran parte del quinto elemento, el Espíritu, y sin esta fuerza primordial para conservar el equilibrio, los espíritus elementales se sumieron en el caso. Los cuatro señores elementales, que cada uno gobernaba a innumerables espíritus menores, constantemente se enfrentaron entre sí en la superficie del mundo primordial. Neptulon el Cazamareas era el más sabio de los señores, se cuidaba mucho de caer en las artimañas de Al’Akir, ni de malgastar sus esbirros en ataques inútiles contra las ciudadelas de Therazane. Mientras los ejércitos del fuego, el aire y la tierra entablaban combates por todo Azeroth, el Cazamares y sus elementales dividían y vencían a sus rivales de forma brillante aplastandolos con olas gigantescas.

Cuando los seres conocidos como los Dioses Antiguos llegaron desde la Gran Oscuridad y establecieron su imperio, los señores elementales consideraron a los dioses antiguos como afrentas a su autoridad. Por primera vez en la historia de Azeroth, los espíritus nativos del mundo se unieron para derrotar a un enemigo común. Therazane levantó grandes paredes de roca para atrapar a sus enemigos y destruir sus ciudades-templo, entonces Neptulon apareció con sus esbirros de las mareas aplastando a sus enemigos entre la dura roca y la furia de los mares. Sin embargo, los elementales fueron incapaces de derrotar al enjambre de n’raqi y aqir, y finalmente fueron esclavizados.

Sus caóticos ataques rasgaron la faz de la tierra y chocaron con los colosales titanes. Aunque los elementales tenían más poder de lo que una mente mortal podría comprender, sus esfuerzos combinados no pudieron detener a los poderosos titanes. Uno por uno, los señores elementales fueron cayendo y sus ejércitos se dispersaron.

El Panteón arrasó las ciudadelas de los Dioses Antiguos, encadenando a los cuatro dioses elementales bajo la superficie del mundo. Sin el poder de sus maestros que les permitiría ligar sus espíritus corruptos al mundo físico, los señores elementales fueron desterrados a un plano de las profundidades donde permanecerían por toda la eternidad. Tras la desaparición de los señores elementales, la naturaleza se abrió paso y se estableció un periodo de paz y armonía en el mundo.

La Piedra de las Mareas y la caía del Imperio Gurubashi

Según el libro “La Piedra de las Mareas”, los trol de la tribu Gurubashi lograron acceder a un poderoso artefacto que les permitiría obtener el control de las aguas a través de la magia. Más tarde, según cuenta “La Caída de Gurubashi”, Neptulon (referido aquí como Neptulos) envió al poderoso krakken para destruir a la nación trol. La conexión entre estas dos historias es, por el momento, desconocida.

Tampoco se sabe exactamente cómo logró escapar Neptulon y reaparecer en Azeroth cientos de años después de las últimas noticias, que lo situaban prisionero tras la batalla contra los titanes. Quizá el trasfondo de esta historia sea similar a lo ocurrido con Ragnaros y los Hierro Negro, que lo invocaron durante la Guerra de los Tres Martillos, pero siendo la raza trol la responsable de su aparición en esta ocasión. Esto indicaría que Neptulon se encuentra bajo las aguas, en algún lugar del Mare Magnum.

World of Warcraft

Varias referencias a Neptulon han aparecido a lo largo de World of Warcraft:

El item [Aspecto de Neptulon] se podía conseguir en la misión N [56] Agua envenenada 2ª parte, asignada por el duque Hydraxis en Azshara.

Al matar a Fauces durante la cadena de misiones para obtener [El cetro del Mar de Dunas] se escucha un gran aviso por todo el mundo: “La bestia regresa de donde vino. La ira de Neptulon se ha aplacado.”

Tras completar los antiguos requerimientos para acceder a la Caverna Santuario Serpiente, al regresar al modo heroico del Recinto de los Esclavos y hablar con Skar’this el Herético, este dice “Ellos temían mis palabras. Por eso me pusieron de ejemplo. Una farsa del único y verdadero dios, Neptulon. Aquí tienes tu recompensa, mortal. La gloriosa mano del Cazamareas ahogará un día a todos los no creyentes como una guadaña a la nueva cosecha.”

En la misión N [71] A Jack le gusta su bebida, tras emborrachar a Jack Adams, éste dice “Dulce Neptulon, esa última copa fue demasiado.”

Cataclysm

Esta sección aborda contenido exclusivo de Cataclysm.

Neptulon hace su primera aparición en World of Warcraft durante la misión N [82] La defensa de la falla, donde sus esbirros luchan contra los naga que tratan de invadir sus dominios en la Brecha Abisal. El elemental luchó contra Lady Naz’jar, a quien parecía estar ganando la mano hasta que ésta liberó a Ozumat. En ese momento Neptulon se retiró a sus dominios, perseguido por los numerosos ejércitos de nagas que continuaron la lucha en el plano elemental.

Neptulon vuelve a aparecer en el Trono de las Mareas, donde los aventureros deben defenderlo de varias oleadas de ignotos. Ozumat aparece de nuevo y, antes de ser derrotado, secuestra a Neptulon rápidamente antes de emprender la huida. Su paradero desde entonces es desconocido.

Habilidades

Esta sección aborda contenido exclusivo de Warcraft RPG.

Neptulon prefiere jugar con sus presas, arrastrándolas hacia el agua para luego dejarlas escapar durante un breve espacio de tiempo. Algunas veces las abandona sin ayuda en una isla desierta y los tortura con maremotos y torbellinos de agua. Siempre trata de identificar a los más débiles que no pueden sobrevivir mucho tiempo bajo el agua, arrastrándolos para ocuparse del resto de oponentes más tarde. Le encanta sofocar las llamas siempre que puede, ya que alberga un singular odio hacia los elementales de fuego.

Neptulon es más peligroso en el agua, e incluso más cuando sus enemigos están también rodeados por ella. Si sus adversarios se encuentran en tierra, los ataques de Neptulon son débiles, pero en sus propios dominios es capaz de derribar grandes embarcaciones de 200 metros de eslora con facilidad, o incluso detener enormes naves de más de 340 metros. Incluso los gigantes marinos, que pueden llegar a medir 750 metros, se ven ralentizados a la mitad por las artes del cazamareas.

La mano de Neptulon puede extinguir la mayoría de llamas de procedencia no mágica, menos aquellas más salvajes. Tiene la habilidad de disipar cualquier hechizo de magia ígnea, aunque muchas veces resultan difíciles de sofocar.

Las principales habilidades de Neptulon provienen del agua; puede crear grandes remolinos de agua congelada proveniente de las profundidades y enfriada mediante su poder elemental. Las tormentas que provoca son esferas de agua de unos 100 metros que mueve a voluntad y que lo acompañan mientras se desplaza por el mar, incluso extendiéndose parte de estas esferas al aire o a tierra cercana. El ojo de la tormenta tiene una extensión de unos 8 metros y puede realizar oleadas de ataques de duración indefinida. Esta habilidad dura 10 minutos aunque puede ser interrumpida a su voluntad. Además de este ataque, Neptulon puede realizar los siguientes:

Bloque de hielo: Neptulon puede inmovilizar a cualquiera que se encuentre a 10 metros de él y provocarle daño de escarcha. Las víctimas pueden escapar pero solo si poseen la fortaleza mental para hacerlo. El bloque de hielo es expulsado de las inmediaciones rápidamente y sus ocupantes son liberados una vez que se han alejado de la zona de la tormenta helada.

Toque escalofriante: En el interior de la tormenta, Neptulon puede moverse más rápido de lo normal, mientras que el resto de criaturas que no tengan defensas contra el frío lo hacen de manera muy lenta. Algunos hechizos de fuego pueden evitar esto pero deben ser mantenidos hasta que las víctimas abandonan la tormena.

Presión aplastante: Dentro del área de la tormenta, Neptulon puede incrementar la presión del agua hasta el punto de herir a todos los que se encuentren en su interior, sea amigo o enemigo. Hagan lo que hagan, todos recibirán daño a excepción del propio Neptulon. No obstante, aquellos que se encuentren en ese momento atrapados en bloques de hielo serán inmunes.

Cristales de hielo: Neptulon puede usar cristales de hielo afilados para golpear a cualquiera en un radio de 150 metros desde el límite de la tormenta. Cada cristal tiene un efecto que abarca 10 metros.

Embate: Cualquier criatura que se encuentre dentro de la tormenta, o a 30 metros de ella, puede ser embestida por una tromba de agua provocada por el propio Neptulon.

Mientras se encuentra bajo el agua, Neptulon puede transformarse en un vórtice cada 10 minutos y mantener este aspecto durante mucho tiempo. Tiene una base de metro y medio, 15 en la cúpula y 25 en total y aunque puede controlar su tamaño, al menos mide unos 3 metros.

Cualquier criatura, por grande que sea, puede quedar atrapada en el vórtice y, consecuentemente, sufrir daño. Aquellos que caigan en él no podrán evitar ser absorbidos, quedando suspendidos en las corrientes y debiendo luchar por sobrevivir. Las criaturas con habilidades para nadar suelen tener mayor facilidad para escapar del vórtice, lo que no los exime de vivir una terrible experiencia.

Neptulon disfruta viendo a las criaturas ser arrastradas y definitivamente caer en el vórtice éste es creado. Normalmente hace esto cuando se ve amenazado por los peligros de los alrededores.

Si el vórtice toca el lecho marino, formará una nube giratoria de destrucción. Esta nube se sitúa en la posición que ocupa Neptulon y tiene un diámetro igual a la mitad de la altura del vórtice. La nube ciega a cualquiera que se encuentre más allá de metro y medio y aquellas que se aventuren más al interior perderán la orientación. Los magos atrapados aquí no sabrán muy bien hacia donde lanzar sus hechizos y les será difícil concentrarse para usar su magia.

Neptulon

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