Therazane, la Madre Pétrea

TherazaneTherazane la Madre Pétrea es la Señora Elemental de la Tierra, y anteriormente, una de las lugartenientes de los Dioses Antiguos.

Therazane es la gobernante de la tierra, la roca y las montañas. Es reverenciada por todos los elementales de tierra y criaturas que habitan bajo la superficie. Algunos druidas ven en ella la encarnación de toda la calma y paz del mundo. Otros sabios creen que ella siente dolor cuando el suelo se quiebra y llora por la destrucción provocada por Alamuerte y los suyos, aunque de ser cierto, Therazane no ha hecho nada para para oponerse al Aspecto del Vuelo Negro. En cualquier caso, la Madre Pétrea es la más pacífica de todos los Señores Elementales; es paciente, cariñosa y fomenta el amor, simplemente porque le gusta pasar largos periodos de tiempo relajándose con las criaturas que deciden crear su hogar sobre ella. A menudo siente que se encuentra en guerra con el resto de Señores Elementales: Al’Akir erosiona su superficie con sus vientos, Neptulon golpea con sus olas constantemente sus playas y Ragnaros es un horno que al golpea salvajemente desde el núcleo. Si ninguno de los tres existiera Therazane sería mucho más feliz.

Características generales

  • Nombre: Therazane la Madre Pétrea
  • Título: <La Madre Pétrea>
  • Género: Femenino
  • Raza: Elemental de tierra (Elemental)
  • Afiliación: A sí misma (actualmente), Anteriormente: Ejército de los Dioses Antiguos, Señores Elementales
  • Ocupación: Señor Elemental de la Tierra
  • Localización: Trono de Therazane, Infralar
  • Estado: Viva
  • Allegado(s): Princess Theradras (hija), Ozruk (“hijo”), amplia descendencia de centauros

Historia

La historia antigua

En un principio, el mundo que se conocería como Azeroth fue gobernada por los elementales. Una noble y poderoso titán tomaba forma dentro del núcleo del mundo que había consumido gran parte del quinto elemento, el Espíritu, y sin esta fuerza primordial para conservar el equilibrio, los espíritus elementales se sumieron en el caso. Los cuatro señores elementales, que cada uno gobernaba a innumerables espíritus menores, constantemente se enfrentaron entre sí en la superficie del mundo primordial. Therazane, la Madre Pétrea, era la más recelosa de entre los señores elementales, levantando cadenas montañosas enteras para proteger a sus hijos de los ataques de sus enemigos. Solo cuando estos se agotaban chocando contra sus inexpugnables fortificaciones, emergía la Madre Pétrea, abriendo grandes simas en la tierra que consumía ejércitos elementales enteros, los superviviente hallaban su final siendo aplastados por montañas andantes de implacable cristal y roca.

Cuando los seres conocidos como los Dioses Antiguos llegaron desde la Gran Oscuridad y establecieron su imperio, los señores elementales consideraron a los dioses antiguos como afrentas a su autoridad. Por primera vez en la historia de Azeroth, los espíritus nativos del mundo se unieron para derrotar a un enemigo común. Therazane levantó grandes paredes de roca para atrapar a sus enemigos y destruir sus ciudades-templo, entonces Neptulon apareció con sus esbirros de las mareas aplastando a sus enemigos entre la dura roca y la furia de los mares. Sin embargo, los elementales fueron incapaces de derrotar al enjambre de n’raqi y aqir, y finalmente fueron esclavizados.

Sus caóticos ataques rasgaron la faz de la tierra y chocaron con los colosales titanes. Aunque los elementales tenían más poder de lo que una mente mortal podría comprender, sus esfuerzos combinados no pudieron detener a los poderosos titanes. Uno por uno, los señores elementales fueron cayendo y sus ejércitos se dispersaron.

El Panteón arrasó las ciudadelas de los Dioses Antiguos y encadenaron a los cuatro dioses elementales bajo la superficie del mundo. Sin el poder de sus maestros que les permitiera ligar sus espíritus corruptos al mundo físico, los señores elementales fueron desterrados a un plano de las profundidades donde permanecerían por toda la eternidad. Tras la desaparición de los señores elementales, la naturaleza se abrió paso y se estableció un periodo de paz y armonía en el mundo.

Cataclysm

Esta sección aborda contenido exclusivo de Cataclysm.

Tras ser testigo de la devastación que Alamuerte y sus seguidores causaron a Infralar, su hogar, Therazane trata a los forasteros con abierta hostilidad.

Therazane, también conocida como la Madre Pétrea, es la señora elemental de la tierra, una ancestral e inmensamente poderosa contraparte de Ragnaros, Al’Akir y Neptulon. A diferencia de los reinos de Al’Akir y Ragnaros, sus dominios —las rocas, la tierra y las montañas— le han colocado en una posición de conflicto inmediato con Alamuerte; cuyo surgimiento de Infralar ha llevado a su reino al borde del colapso. Aunque los mortales no son del agrado de Therazane, entiende el papel que pueden desempeñar dichas razas en la restauración de Infralar —así como en la expulsión del Martillo Crepuscular—, cuyos miembros han llegado en tropel a su reino para regodearse en la gloria del otrora santuario de Alamuerte. Los héroes que busquen la ayuda de la Madre Pétrea descubrirán que su favor puede conceder muchas bendiciones. Entre éstas destacan poderosas rocas capaces de incrementar el poder de las armaduras de aquellos que lleven a cabo la voluntad de Therazane.

Misiones

Therazane comienza varias misiones en Infralar. Reside en el Trono de Therazane y la cadena de misiones en la que está envuelta es similar a la de los Hijos de Hodir. Mientras los aventureros de Azeroth realizan las misiones que les manda, Therazane les deja claro que no siente ningún afecto por los mortales que asesinaron a su hija, la Princesa Theradras, y advierte a los que hablan con ella que sus vidas dejarán de importarle cuando pierdan su utilidad.

Sin embargo, en la cadena de misiones de Vínculos Elementales, cuando el espíritu de Thrall queda ligado a la tierra en Infralar, los jugadores que visitan a Therazane acompañados de Aggra, reciben su bendición de la madre pétrea la búsqueda del chamán orco. Aunque Therazane encuentra el espíritu de Thrall fascinante y no le permite partir en un primer momento, finalmente escucha el llanto de un corazón de su amada lo que le hace recordar lo que significa el amor. Therazane le da su bendición a Aggra y al resto de jugadores pero les avisa que quizás el propio Thrall no quiera abandonar su estado.

  • N [83] La llamada de la Madre Pétrea
  • N [83] Audiencia con la Madre Pétrea
  • N [83] La compasión de Therazane
  • N [83] La marcha pétrea
  • N [83] Nuestra parte del trato
  • N [83] Palabra grabada en la roca
  • N [83] El trono de piedra
  • N [84] El hijo rebelde
  • N [84] Entre tierra constante

Habilidades

Therezane es pacífica, su ira crece lentamente y siempre trata de evitar el combate. Si algo la provoca para entrar en combate, puede llegar a ser un oponente temible y poderoso. Normalmente siempre se dirige al enemigo más peligroso en primer lugar y lo aplasta hasta reducirlo a pequeñas rocas para luego pasar al siguiente. Si se ve en peligro, simplemente, abre un hueco en la tierra y se bate en retirada.

Apariencia física

Tal y como ves, la tierra que tienes delante parece alzarse, formando un humanoide monstruoso cubierto de rocas, tierra y enredaderas. Tiene piernas rechonchas y cuatro poderosos brazos que descansan sobre un tronco con unas sugerentes, enormes y caídos pechos y unas anchas caderas que indican que la criatura es sin lugar a dudas, una fémina. Sus ojos sin párpados salpicados de ágata dorado te miran con semblante curioso, inquisidor… y ves lo que parece ser otras dos caras que te contemplan, una con enfado y furia, y la otra con quizás pena y añoranza.

En Cataclysm, su forma es más esférica, obesa y solo tiene una cara visible con un cuerpo de solo dos brazos. Los vestigios de dos piernas se intuyen bajo ella, flotando en el aire. Al igual que su hija, usa su pelo para cubrir sus senos. Cristales púrpuras crecen de ella y algunos son usados como abalorios de joyería.

Therazane

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