Yogg-Saron, el dios de la muerte

yogg_saronYogg-Saron es el Dios Antiguo de la muerte, uno de los misteriosos y terroríficos seres ancestrales que fueron derrotados por los titanes durante las eras primordiales de Azeroth. Tras su caída a manos del Panteón, incontables milenios atrás, Yogg-Saron fue encadenado en el complejo titánico de Ulduar, dentro de las profundidades del continente ahora conocido como Rasganorte.

Yogg-Saron apareció por primera vez en World of Warcraft como jefe final de la mazmorra de banda de Ulduar, implementada en el parche 3.1.

Características generales

  • Nombre: Yogg-Saron
  • Títulos: El Sueño Lúcido, La Bestia de las Mil Bocas, El Demonio de las Mil Caras, El Dios de la Muerte
  • Raza: Dios antiguo (Aberración)
  • Afiliación: A sí mismo, Dioses Antiguos, Imperio Negro
  • Ocupación: Dios antiguo de la muerte
  • Localización: La Prisión de Yogg-Saron (Ulduar)
  • Estado: Derrotable (WoW), Eterno

Biografía

El orden de Azeroth

Yogg-Saron, una de las inmensamente malévolas entidades conocidas como los Dioses Antiguos, ejerció una caótica tiranía sobre el mundo de Azeroth en un pasado muy distante y fue responsable de la creación de la Maldición de la carne, un mal que debilitó a la mayoría de creaciones de los titanes. Cuando los Hacedores entraron en guerra contra los dioses antiguos y destruyeron sus ciudadelas, descubrieron que la infestación de esta maldición se había extendido tanto que para erradicarla, hubieran tenido que destruir todo Azeroth. Dado que la destrucción de los dioses antiguos causaría una devastación cósmica que arrasaría el planeta, el Panteón neutralizó el poder de los dioses antiguos y los encerró en las profundidades de Azeroth por el resto de su existencia. Yogg-Saron fue encerrado en la prisión titánica de Ulduar en las regiones del norte del mundo creciente y se asignó a seis vigías a su custodia que lo vigilarían durante su eterno aprisionamiento. Estos vigías titánicos eran conocidos como Loken, Thorim, Hodir, Tyr, Mimiron y Freya.

Ulduar

A pesar del poder de los grilletes que los titanes pusieron sobre el dios antiguo, la influencia de Yogg-Saron se extendió a través de la historia de Azeroth, incluso durante varios de sus eventos más cruciales. Los susurros de Yogg-Saron finalmente demostraron ser capaces de manipular a su principal guardián, Loken, quien a su vez subyugó a los demás vigías, facilitando las posibilidades de escape de Yogg-Saron.

Durante el enfrentamiento con el dios antiguo en la mazmorra de Ulduar, se muestran tres visiones a los jugadores que representan acontecimientos clave en la historia de Azeroth, vinculando fuertemente a Yogg-Saron en tales eventos. Estas tres visiones incluían la creación del Alma del Dragón por Neltharion y los Dragones Aspectos durante la Guerra de los Ancestros (cuyo resultado es conocido como el Gran Cataclismo del mundo), el asesinato del Rey Llane Wrynn I a manos de Garona Semiorco (que causó la caída de Ventormenta y el fin de la Primera Guerra) y la representación del Rey Exánime torturando a Bolvar Fordragón (aquel humano que se convertiría en el sucesor de Arthas Menethil como Rey Exánime). Durante la última visión se oye la voz de Yogg-Saron proclamando: “Él aprenderá–¡ningún rey gobierna para siempre! ¡Solo la muerte es eterna!”, una profecía que se cumpliría con la derrota de Arthas y cuyas palabras serían repetidas por el espíritu de Terenas Menethil a su hijo agonizante.

Vordrassil y los fúrbolg

Aparentemente, Yogg-Saron es la fuente directa de la corrupción del Árbol del Mundo de Vordrassil, cuyas raíces crecieron demasiado cerca de la prisión del dios antiguo. Los antiguos druidas se vieron obligados a destruir el árbol tras descubrir el poder puro detrás de la influencia corruptiva de Yogg-Saron, sin embargo la mancha continuó propagándose hasta corromper a los fúrbolg Fauceparda que habitaron la base del árbol eras después. Se envolvieron en una locura asesina e intentaron regenerar al afligido árbol. Incluso los fúrbolg utilizaron el poder maldito que aún emanaba del tocón del árbol para resucitar al dios oso Ursoc, quien emergió en el mundo como un espejismo retorcido y depravado de su antiguo ser.

La saronita y La Plaga

En diversas regiones de Rasganorte existen depósitos de un extraño mineral llamado saronita, conocida como “sangre negra de Yogg-Saron” por los colmillarr, quienes recomiendan guardar las distancias con respeto a ella. La saronita es conocida por conducir a cualquier que se exponga continuamente a ella a una violenta demencia y aparentemente es un tipo de sub-producto de la manifestación física del dios antiguo. La Plaga mina en grandes cantidades este mineral maldito utilizándolo como combustible, en armamentos y notablemente, en la construcción de sus edificios y asentamientos, incluyendo la Ciudadela de la Corona de Hielo. Las misiones de la Alianza sin embargo, revelaron que los no-muertos de la Plaga pronuncian la palabra “Yogg-Saron” con gran desdén.

Ignotos

Los ignotos son unos grotescos y antinaturales seres deformes y dementes de origen desconocido que muestran una conexión cercana aparente con Yogg-Saron. Son descritos por Kilix el Desenmarañador como “esbirros de los dioses antiguos”, conocidos también como los Sin Rostro (término de Warcraft III). Estas criaturas tienen saronita líquida en vez de sangre y al parecer cumplen la función de heraldos y guardianes de Yogg-Saron. Algunos ignotos conocidos en World of Warcraft son el Heraldo Volazj, el Hablaoscuro R’khem y el General Vezax.

Introducción oficial a Ulduar

Durante milenios, Ulduar ha permanecido a un lado de los mortales, lejos de sus conflictos y luchas. Pero, desde su reciente descubrimiento, muchos se han hecho preguntas acerca del propósito original de dicha estructura. Algunos la consideraban una ciudad, construida para proclamar la gloria de sus creadores; otros pensaban que era una cámara acorazada que contenía tesoros infinitos, e incluso reliquias de los mismísimos y poderosos titanes. Pero se equivocaban: Tras sus puertas no se encontraba una ciudad, ni una cámara acorazada, ni una respuesta definitiva a los misterios de los titanes. Todo lo que espera a aquellos que se aventuren en Ulduar es un horror que ni siquiera los titanes pudieron, desearon destruir, un mal que… apenas pudieron contener.

Más allá de la antigua Ulduar, el dios antiguo de la muerte acecha, susurrando… Andaos con cuidado, o su prisión se convertirá en vuestra tumba.

Desde el descubrimiento de Ulduar en Las Cumbres Tormentosas, los aventureros han viajado a la ciudad de los titanes para saber más sobre su misterioso pasado. Una exploración ha revelado que el magnífico complejo es sobre todo una prisión, construida para confinar permanentemente al dios antiguo de la muerte, Yogg-Saron. Este antiguo horror ha corrompido a sus guardianes y ahora está a punto de liberarse. Frente al peligro que supone la inminente libertad de Yogg-Saron, un grupo de mortales ha preparado un asalto que arrasará la ciudad. Vencer a las legiones de esbirros de hierro de las torres defensivas de la entrada de la ciudad conllevará un esfuerzo tremendo, pero incluso una gran victoria como esa puede no ser suficiente para poner fin a la locura que habita bajo la ciudad.

Inspiración

El nombre de Yogg-Saron es un derivado de Yog-Sothoth de los Mitos de Cthulhu de H.P. Lovecraft. De igual forma, sus títulos son referencias a Shub-Niggurath, “La Negra Cabra de los Bosques con sus Diez Mil Vástagos”. Igual ocurre con Hastur, quien ostenta un título de “innombrable” y Sauron de J. R. R. Tolkien, a quien llaman “Aquel a quien no nombramos”. Este último de hecho es un oponente perverso, una especie de dios de la muerte que ha corrompido el mundo y es capaz de crear visiones.

“Yogg” podría ser un derivado intencional de “Ygg”, una referencia a Yggdrasil, el Árbol del Mundo de la mitología nórdica, relacionada a la corrupción de Vordrassil.

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