Malygos, el Tejehechizos

Malygos_fullMalygos fue el Aspecto del Vuelo Azul y una de las criaturas vivientes más antiguas de Azeroth, siendo uno de los pocos seres presentes en el momento en que los Titanes partieron de Azeroth. Norgannon, titán maestro de la magia y guardián del conocimiento, concedió a Malygos una parte de su vasto poder. A partir de entonces, Malygos sería conocido como el Tejehechizos, el guardián de la misteriosa magia arcana. Malygos era un gigante con alas pequeñas cuyo cuerpo estaba cubierto de escamas azules cristalinas y brillaba con tonalidades cambiantes de azul y plateado.

Tras recuperar su lucidez después de los sucesos de la Guerra de los Ancestros, a muchos (sobre todo miembros del Vuelo Rojo, e incluso algunos de los suyos) no gustó el camino por el que empezó a llevar al Vuelo Azul. Creyendo que los hechiceros de las razas mortales eran responsables de todos los males de Azeroth, Malygos inició una terrible guerra para purgar al mundo de todos los “ladrones” de la magia, incluido el Kirin Tor de Dalaran. Al darse cuenta de que la situación se les había ido de las manos, Alexstrasza reunió a los dragones que quedaban en el Acuerdo del Reposo del Dragón para combatir la cruzada genocida de Malygos. Después de muchos conflictos por todo el Nexo, los héroes consiguieron entrar en su santuario y, con la ayuda de los dragones rojos, eliminar al dragón, poniendo así fin a la guerra pero privando a la magia de su guardián en un momento crucial para el mundo.

Características generales

  • Nombres: Malygos, Malygos el Tejehechizos
  • Título: El Tejehechizos (o Tejedor de Hechizos), Señor de la Magia, Guardián de la Magia, La Mano de la Magia
  • Género: Masculino
  • Raza: Vermis azul (Dragonante)
  • Afiliación: Vuelo Azul, Dragones Aspectos
  • Ocupación: Aspecto del Vuelo Azul, guardián de la magia y del arcano oculto.
  • Localización: El Ojo de la Eternidad, El Nexo; Gelidar, Tundra Boreal
  • Estado: Fallecido (historia), Matable (WoW)
  • Allegado(s): Sindragosa, Saragosa, Haleh (consortes); Keristrasza (consorte indispuesta); Arygos, Balacgos (hijos); Tyrygosa (hija, se presume)

Biografía

Malygos era el más anciano de los cinco Aspectos, y posiblemente el dragón más longevo. Era el más cercano a su hermano Neltharion, Guardián de la Tierra, antes de la Guerra de los Ancestros.

Guerra de los Ancestros

Durante la Guerra de los Ancestros la Reina Azshara y sus altonatos abrieron un portal en el Pozo de la Eternidad para permitir que la Legión Ardiente accediera al mundo de Azeroth. Los Grandes Aspectos, reunidos en la guarida de Alexstrasza, trataron todo lo relacionado con la invasión de los demonios y su papel como defensores del mundo. Neltharion propuso que para acabar con la Legión los Vuelos deberían craer una arma con la que pudieran erradicar sus ejércitos.

Neltharion convenció a Malygos para que persuadiera al resto de Aspectos a prestar parte de su poder para crear el arma, el Alma del Dragón. El artefacto era un simple disco de oro creado por Neltharion con la finalidad de luchar contra los demonios. Todos los Grandes Aspectos y sus Vuelos contribuyeron con un poco de su poder para crear el artefacto, con excepción de Neltharion. A través del disco, Neltharion fue capaz de controlar mágicamente a todos los otros dragones, incluidos los demás Aspectos.

Durante una de las últimas batallas, los Grandes Aspectos convocaron a todos sus Vuelos y volaron hacia Zin-Azshari, donde los ancestros ya habían perecido y sólo los elfos de la noche retenían a los demonios. Sin nadie que pudiera hacerle frente, un enloquecido Neltharion, ahora conocido como Alamuerte, destruyó tanto a los demonios como a los elfos de la noche usando el Alma del Dragón, más tarde conocida como el Alma del Demonio. Los otros Aspectos intentaron detener a Alamuerte. El Vuelo de Malygos lo rodeó en un intento de arrebatarle el Alma del Demonio, pero fueron engullidos por la magia del Alma del Demonio y pulverizados con un simple gesto de Neltharion. Malygos, aunque corrió mejor suerte que su masacrado Vuelo, también fue gravemente herido mental y físicamente.

Krasus trató de aliviar esta pérdida poniendo a salvo los huevos de su nidada que aún estaban intactos en la guarida de Malygos, y al finalizar la guerra los entregó a Nozdormu.

Con su Vuelo casi extinguido, Malygos comenzó a perder la cordura por la enorme culpa que sentía al haber convencido al resto de Aspectos de que imbuyeran parte de su poder en el Alma del Demonio. Viajó a su guarida en Rasganorte, donde se ocultó durante milenios. Sus sentimientos de remordimiento lo paralizaron. Durante los diez mil años siguientes a la Guerra de los Ancestros, era visto en raras ocasiones por los otros Aspectos. Su cuerpo se convirtió una sombra de lo que fue, casi esquelético y cubierto por una capa de escarcha casi perpetua.

Segunda Guerra

Después de la Segunda Guerra, Alexstrasza fue secuestrada por los orcos del Clan Faucedraco y encerrada en Grim Batol. Su joven consorte Korialstrasz, (conocido como Krasus cuando se ocultaba bajo la forma de un elfo), visitó a Malygos en busca de su ayuda en un intento de liberar a Alexstrasza. Aunque inicialmente Malygos se negó, Krasus lo convenció para que le ayudase. Juntos descubrieron que Alamuerte seguía vivo y que era el responsable indirecto de la presencia de los Faucedraco en Grim Batol donde trataban de encontrar el Alma del Demonio. Cuando Krasus dijo a Malygos que Alexstrasza podría usar sus poderes para concecerle un nuevo Vuelo, este no vaciló. Viendo la oportunidad para vengarse de la destrucción su Vuelo, poder resucitarlo y redimirse a sí mismo, Malygos aceptó volver al mundo y enfrentarse a Alamuerte.

Después de la derrota de Alamuerte y la destrucción del Alma del Demonio, Malygos pareció recuperar su antigua vitalidad. El mago Rhonin destruyó el artefacto usando una escama de Alamuerte y, con un hechizo, toda la magia y el poder del Alma del Demonio fue devuelto a los Grandes Aspectos. Aunque aún contaba con pocos miembros, las crías del vuelo azul comenzaron a crecer lentamente, devolviendo a Malygos la esperanza de volver a ser el que era.

El despertar

Esta sección aborda contenido exclusivo de comics o manga.

Tyrygosa descubrió en Terrallende que nada podía salvar a los dragones abisales a menos que una fuente extremadamente poderosa de poder arcano pudiese revitalizarlos lo suficiente como para liberarse. Tyrygosa, Kadavan y Zzeraku abrieron una grieta dimensional a Azeroth y llevaron a un grupo de dragones abisales cautivos al Nexo donde absorbieron sus energías mágicas. Sin embargo, Zzeraku y los dragones abisales enloquecieron de poder y, frustrados con todos los que habían tratado de utilizarlos, decidieron ser los dueños de su propio destino y conquistar Azeroth. Tyrygosa trató de razonar con Zzeraku, diciéndole que si seguían el camino de Alamuerte, Azeroth se levantaría contra ellos y los destruiría. Aunque enfrentarse a Tyrygosa era entrar en conflicto con los de su propia especie, Zzeraku creía que la única manera de proteger a su pueblo era obteniendo todo el poder que pudiera, por lo que los dragones abisales atacaron al Vuelo Azul, causando que en medio del caos Malygos despertara de su letargo. En su locura, el Aspecto azul malinterpretó las arrogancia de los dragones abisales como la encarnación del Nexo y absorbió su poder. La retorcida psicología de los dragones abisales pronto comenzó a afectar al mismo Tejehechizos, aunque finalmente le ayudó a recuperar algo de su cordura perdida.

Guerra del Nexo

Malygos, ya lúcido, se dio cuenta entonces del gran número de hechiceros mortales que abusan imprudentemente de la magia arcana, surgiendo en él la preocupación de que estos pudiesen atraer de nuevo la atención de la Legión Ardiente a Azeroth, como pasó con los altonatos (uno de sus últimos recuerdos antes de volverse loco). Considerando que el uso de la magia por parte de razas inferiores era inaceptable, procedió a declarar la guerra a todos los hechiceros y, en particular, a los magos del Kirin Tor. Una vez Dalaran estuvo finalmente reconstruida se trasladó a Rasganorte, sirviendo de centro neuráligico tanto para la guerra contra el Rey Exánime como para la lucha contra Malygos. El Vuelo Rojo, manteniendo la promesa que Alexstrasza le había hecho a Rhonin tras de los eventos del Día del Dragón, defendió a los mortales de la cruzada de los dragones azules contra los hechiceros.

El Arcanomicón, un artefacto entregado a Malygos hace milenios por el titán Norgannon, fue continuamente actualizado y revisado por los dragones azules durante los largos años de reclusión de Malygos. El aspecto azul lo usó para localizar y desviar las líneas-Ley que fluyen bajo la tierra hacia su base en el Nexo. Las consecuencias de este hecho resultaron ser muy violentas y peligrosas, provocando que la corteza del mundo se astillase y las fisuras inestables resultantes desgarrasen el tejido mismo de la dimensión mágica conocida como el Vacío Abisal. Los intentos fallidos de Malygos para “corregir” el mal uso de la magia arcana debían ser detenidos a toda costa. Los dragones lucharo contra sus hermanos en la aciaga Guerra de Nexo y, ante esto, fue la propia Alexstrasza la que llegó a la dolorosa conclusión de que Malygos, poco tiempo después de haberse recuperado de milenios de locura, debía ser eliminado. Alexstrasza convocó a su Vuelo y se alió con los magos del Kirin Tor. Con todo lo que estaba en juego, los Vuelos restantes habían decidieron unirse al Vuelo Rojo en su amarga tarea. Esta alianza de dragones se conoció como el Acuerdo del Reposo del Dragón.

Los aventureros de Azeroth fueron enviados a Gelidar, la isla inaccesible por tierra desde la que Malygos urdía sus planes. Los héroes se reunieron con Keristrasza, que los envió a construir una trampa para Saragosa, consorte de Malygos, con el objetivo de atraerlo. Cuando la dragona roja quemó el cuerpo de Saragosa, Malygos se enfureció y descendió, utilizando su magia para congelar y controlar a Keristrasza. Ésta se vió obligada a convertirse en su nueva consorte. De esta forma aparece como jefe de mazmorra en el Nexo.

Malygos hizo su aparición final en el Ojo de la Eternidad, su reino personal. El Vuelo Rojo prestó allí su ayuda, atacando el Aspecto de la magia junto a los aventureros que habían venido a derrotarle. Malygos encontró su final a manos de Alexstrasza, advirtiendo a su hermana con su último aliento que vería cómo los mortales lo destruirían todo. El Corazón de magia fue extraído de su cuerpo por el Aspecto Rojo y entregado a Korialstrasz.

No fue esta la última vez que Malygos apareció en WotLK. Poco tiempo después, durante la batalla contra Yogg-Saron en Ulduar, aparecía bajo la apariencia de un elfo noble de pelo azul, junto con el resto de Aspectos, en el recuerdo de la creación del Alma de Dragón, diez mil años atrás. En esta ocasión, Malygos lleva la Toga de Fuego de Escarcha en su color original.

Legado

El legado de Malygos perduró tras su muerte. La sucesión al puesto de Aspecto del Vuelo Azul se llevó a cabo en Gelidar, entre Kalecgos, que opinaba que el Vuelo debería tener un papel más activo en los asuntos mundanos y Arygos, uno de los hijos de Malygos que abogaba por lo opuesto, el aislamiento del resto del mundo. Esa rivalidad creció cuando Arygos forjó una oscura alianza con Alamuerte, nada menos que el asesino del original Vuelo Azul, para eliminar a Kalecgos de la faz de Azeroth. Sin embargo el complot fue descubierto y, tras huir de Gelidar, Kalecgos se convirtió en el sucesor oficial de Malygos, tanto como líder del Vuelo Azul como Aspecto de la Magia.

Personalidad

Se dice que Malygos creó la magia y los hechizos, de ahí su apodo el Señor de la Magia. Su dominio sobre ella era impresionante, rivalizando con la de un semidiós, a pesar de que no aspiraba a semejante poder. Aunque físicamente no era tan poderoso como algunos de los otros Aspectos, Malygos contrarestaba esa desventaja con su gran control sobre la magia.

Antes de la Guerra de los Ancestros, a Malygos se le describía a menudo con una expresión divertida en su rostro. Aunque físicamente los dragones no pueden sonreír, parecía que solía pasear con una mueca de satisfacción. Se dicía que tenía sentido del humor y una personalidad optimista, que disfrutaba usando la magia e ilusiones propias para entretener a sus invitados.

Como la mayoría de su especie, Malygos era una criatura solitaria que evitaba el contacto con los demás. Su morada estaba en Rasganorte, en una guarida repleta de algunos de los más grandes artefactos mágicos que existen. Pasaba sus días estudiando magia, perfeccionando sus capacidades, y estudiando los diversos planos del multiverso tanto de forma remota como en persona, mientras que los pocos hijos que tenía, recorrían el mundo en busca de artefactos antiguos y depositarios del poder arcano.

Malygos huía del combate, y aunque él y sus dragones eran habitualmente presa de los dragones negros, intentaban evitar a sus primos si era posible. Protegía su guarida y a sí mismo con ilusiones y confundiendo al enemigo. Aquellos que descubrían su hogar eran persuadidos para salir de allí a través de una variedad de modos y Malygos entraba en acción solo como último recurso. Cuando luchaba, se encargaba de los magos en primer lugar, utilizando como arma su aliento y otras habilidades para vaciar de hechizos sus mentes.

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