Dic 29

Capítulo VI: La Invasión de Draenor

DurnholdeMás Allá del Portal Oscuro

Con los fuegos de la Segunda Guerra apagándose, la Alianza lleva a cabo reducidas misiones para acabar con los últimos vestigios de la Horda orca. Un gran número de campos de internamiento han sido construidos en el sur de Lordaeron, al este de Pico Nidal. La vieja Fortaleza de Durnholde, elevada sobre una colina que observa todo el valle, fue elegida como guardiana de los campos de internamiento orcos. Lord Aedelas Blackmoore, uno de los generales más destacados durante la Segunda Guerra, ha sido designado patrón de Durnholde. A su vez, Danath Trollbane, un mercenario de la ciudad de Stormgarde que ha sido reconocido como héroe luego de asumir el mando de las fuerzas de su ciudad durante el asedio de la Horda, es designado como guardián de uno de los campos de internamiento donde los más fieros guerreros orcos fueron colocados. El mismo Señor de la Guerra, Orgrim Martillo Maldito, ha sido puesto preso y se ha constituido en un esclavo personal de mismo rey Terenas. Solamente un clan, los Foso Sangrante de Kilrogg Mortojo, ha logrado escapar del control de la Alianza y se refugia en las Montañas Crestagrana.

En el infernal mundo de Draenor, un nuevo ejército orco se prepara para golpear a la inadvertida Alianza. Ner´zhul, el antiguo mentor de Gul´dan, ha reunido los clanes sobrevivientes bajo su negro estandarte. Aliado con el clan Diente Negro de Rend y Maim (hijos de Puño Negro el Destructor) y apoyado por su propio Clan Sombraluna (Shadowmoon), el viejo chamán planea abrir un número de portales sobre Draenor que conduzca a la Horda a nuevos e inexplorados mundos. Luego de abrir nuevamente el Portal Oscuro, Kilrogg y los Foso Sangrante fueron aclamados como héroes. Algunos clanes, sin embargo, no confiaban del todo en los planes de Ner’zhul. Fenris el Cazador, capitán del Ejército de Sythegore y jefe del clan Señor del Trueno, sugirió al viejo chamán continuar con la conquista iniciada por Martillo Maldito en Azeroth, pero Ner’zhul no compartía su visión. Secretamente, Fenris y todo el clan Señor del Trueno fueron destruidos por los Sombraluna, el clan de Ner’zhul.

Conociendo que la Calavera de Gul’dan, su antiguo discípulo, había sido capturada por ‘Tagar Rompeloma (Tagar Spinebreaker) del clan de orcos caníbales Mascahuesos (Bonechewers), Ner’zhul destruyó al clan y usurpó la Calavera. A su vez, pretendía robar más artefactos de Azeroth y usarlos para abrir los portales. La nueva Horda, liderada por el joven Grom Grito Infernal del clan Grito de Guerra (Warsong) y el veterano Kilrogg Mortojo, sorprendió las defensas de la Alianza e ingresó al país. Bajo los quirúrgicos mandatos de Ner´zhul, los orcos rápidamente obtuvieron los artefactos que necesitaban y volvieron a la seguridad de Draenor. Luego de robar el Bastón Enjoyado de Sargeras, la Horda batalló contra Alterac por el Libro de Medivh, y robó el Ojo de Dalaran de la reconstruida Isla de la Cruz.

Advertidos por el ataque repentino de los orcos, los magos del Kirin Tor convencen al rey Terenas de realizar una expedición hacia Draenor, más allá del Portal Oscuro, y acabar con la amenaza orca de una vez por todas. Las fuerzas de la Alianza, al mando del General Turalyon y del archimago Khadgar, salen de la Fortaleza Nethergate, y marchan sobre Draenor e inmediatamente, en las terribles praderas de la Península del Fuego Infernal (Hellfire Peninsula), entraron en combate con los clanes de Ner´zhul, los Grito de Guerra, los Foso Sangrante y los Mano Destrozada (Shatterend Hand), este último al mando del jefe Garrafilada (Bladefist). Dándose cuenta del catastrófico resultado que tendrá el hechizo del brujo orco, Khadgar en persona, junto a Turalyon, la forestal elfa Alleria Brisaveloz, el veterano Danath Trollbane y el enano Kurdran Martillo Salvaje (montado en su leal grifo Sky’ree), hacen un desesperado intento por detenerlo. A pesar de esto, Khadgar no fue capaz de prevenir que el chamán abriera los portales a otros mundos. Sin embargo, un terrible precio se tuvo que pagar por ello. Las tremendas energías de los portales provocaron que Draenor empezara a consumirse en una terrible espiral de destrucción. Mientras las fuerzas de Turalyon trataban desesperadamente de volver a Azeroth, el mundo de Draenor se comprimía sobre sí mismo. Grom Grito Infernal y Kilrogg Mortojo, viendo que la locura de Ner´zhul había traído la perdición a toda su raza, reunieron a los orcos remanentes y lograron escapar hacia la relativa seguridad de Azeroth.

En Draenor, Turalyon y Khadgar decidieron hacer un último sacrificio destruyendo el Portal Oscuro desde su lado. Aunque esto les costaría sus vidas y las de sus compañeros, sabían que era la única forma de asegurarse la supervivencia de Azeroth. Gracias a la ayuda del ogro Mogor, jefe del Clan de la Calavera, logran recuperar el Libro de Medivh y pasarlo al otro lado con unos pocos sobrevivientes. Inmediatamente que Grito Infernal y Mortojo luchaban su camino entre las filas humanas en un desesperado esfuerzo por la libertad, el Portal Oscuro explotaba detrás de ellos. No había regreso.

Ner´zhul y su leal clan Sombraluna lograron pasar a través de uno de los portales más grandes. Rend y Maim y el Clan Diente Negro no pudieron escapar y quedaron atrapados en la caótica dimensión. Luego una masiva explosión separó los continentes de Draenor. Los océanos ardientes se abalanzaron sobre la tierra y el torturado mundo fue finalmente consumido en una masiva y apocalíptica implosión.

Share

Deja un comentario

Your email address will not be published.